El presidente colombiano Juan Manuel Santos expresó el lunes su disposición para reunirse con su par venezolano Nicolás Maduro a fin de solucionar la crisis diplomática que viven los dos países luego de que hace casi tres semanas el gobierno de Caracas dio la orden de cerrar la frontera.

"Reitero mi disposición a reunirme con el presidente Maduro para que a través de un diálogo serio y respetuoso... podamos resolver los problemas de la frontera que afectan tanto a colombianos como a venezolanos", aseguró Santos en una intervención desde la Casa de Nariño o sede de gobierno, sin precisar cuándo sería el eventual encuentro.

La víspera Maduro había exhortado nuevamente a Santos para que se reunieran.

"Al presidente Santos nuevamente le hago un llamado: no tenga miedo al diálogo presidente. Solo a través del diálogo usted y yo podemos canalizar la solución. Yo estoy dispuesto a sentarme a hablar con usted dónde usted diga, cuándo usted diga y cómo usted diga", dijo Maduro desde Jamaica.

El gobernante venezolano señaló que estaba a la espera de unas consultas que están realizando los cancilleres de Brasil, Mauro Viera, y de Argentina, Héctor Timerman, con quienes se reunió el sábado en Jamaica para un eventual encuentro con Santos.

De acuerdo con el jefe de Estado colombiano, la semana pasada recibió una llamada del presidente uruguayo Tabaré Vázquez, quien le ofreció sus buenos oficios de mediador en la crisis colombo-venezolana. Santos enfatizó que aceptó dicha mediación y que incluso le comentó a Vázquez que Montevideo podría ser una buena sede para la reunión con Maduro.

También insistió en que su gobierno siempre soluciona las diferencias con otros países por las vías diplomáticas y del diálogo, pero advirtió que siempre y cuando se respeten los derechos humanos de los colombianos.

En la mañana, la canciller colombiana María Ángel Holguín se reunió en Ginebra con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, para denunciar la crisis humanitaria que viven varios miles de colombianos luego de que Venezuela ordenó su deportación y expulsión.

La de Holguín con el funcionario de la ONU es la primera de las reuniones que sostendrá esta semana en el marco de la ofensiva diplomática internacional del gobierno de Santos sobre los supuestos maltratos a los que han sido sometidos los colombianos expulsados de Venezuela.

El miércoles Holguín se reunirá con Ban Ki-moon, secretario general de la ONU.

Holguín comentó el domingo que, con las denuncias contra el gobierno de Caracas, Colombia no busca ni sanciones ni condenas.

En tanto, la canciller venezolana Delcy Rodríguez desestimó la gira internacional de Holguín y dijo que "pierde su tiempo en Ginebra llevando falsedades sobre la frontera con Venezuela al mejor estilo de un 'reality show'''.

Rodríguez ratificó, en un mensaje en su cuenta de Twitter, la voluntad de Venezuela de un diálogo con Colombia y observó que su par colombiana "no habla" del éxodo de colombianos que van a Venezuela huyendo de la violencia y la pobreza ni de cómo se "legitimó el ataque a la moneda venezolana perturbando junto al contrabando nuestra economía".

Hasta ahora, según el gobierno de Bogotá, unos 1.400 colombianos han sido deportados desde Venezuela. Se calcula, sin embargo, que unos 15.000 han regresado a Colombia por temor a represalias en territorio venezolano. Unas 3.000 personas están en al menos una docena de albergues en la ciudad fronteriza de Cúcuta.

La crisis se desató el 20 de agosto cuando Caracas ordenó cerrar los pasos fronterizos en el estado suroccidental de Táchira tras el ataque que sufrieron tres militares y un conductor civil en momentos en que combatían el contrabando en la localidad fronteriza de San Antonio del Táchira.

El gobernador del estado suroccidental del Táchira, José Vielma Mora, indicó a la prensa que se abrió el paso a los colombianos que trabajan en Venezuela.