El enviado de Naciones Unidas a Medio Oriente expresó su preocupación el lunes porque Israel no ha detenido a los judíos extremistas sospechosos de incendiar la casa de una familia palestina en julio donde murieron un bebé y sus padres.

Las declaraciones de Nickolay Mladenov se conocieron después de que la madre del pequeño falleciera por las heridas que sufrió en el incendio, convirtiéndose en la tercera persona de la misma familia en fallecer por el ataque. Rihan Dawabsheh murió el lunes temprano en un hospital israelí, un día después de cumplir 27 años.

La madrugada del 31 de julio, los agresores lanzaron bombas incendiarias a una de las habitaciones donde dormía la familia Dawabsheh en la villa de Duma, en Cisjordania, y pintaron con grafiti la estrella judía de David y la palabra "venganza" en una de las paredes. Ali, el bebé de 18 meses de Rihan, murió quemado, mientras que su esposo Saad falleció el mes pasado luego de ser atendido por quemaduras en un hospital israelí.

El único sobreviviente de la familia es Ahmad, el hijo de 4 años, quien sigue bajo tratamiento en un hospital israelí por quemaduras graves. Amjad Dawabsheh, un familiar, dijo el lunes a la radio del ejército de Israel que los familiares no le han dicho al niño qué pasó con el resto de su familia.

"¿Cómo podemos decirle que murieron su padre, madre y hermano?", dijo.

El ataque causó condenas extensas e Israel prometió mayor castigo a los judíos extremistas sospechosos de atacar a palestinos y sus propiedades en Cisjordania.

El gabinete israelí aprobó duras medidas para combatir lo que los líderes israelíes llamaron "terrorismo judío", mientras que tres jóvenes promotores de los asentamientos judíos fueron encarcelados seis meses sin que se les levantaran cargos, una medida utilizada regularmente contra palestinos pero rara vez contra israelíes.

Aun así las autoridades no han anunciado arrestos ni identificado sospechosos por el ataque de julio. Israel impuso una orden que impide publicar detalles de las investigaciones al respecto.

Mladenov pidió "justicia" en un comunicado emitido tras darse a conocer el fallecimiento de Rihan.

"Aunque reconozco las amplias condenas emitidas al momento del incidente por líderes israelíes y palestinos, estoy preocupado por la falta de avance para identificar y procesar a los perpetradores de esta salvajada", manifestó el enviado de la ONU.