Venezuela impulsa una cumbre de miembros de la OPEP y productores independientes para hacer frente a la caída de los precios petroleros, anunció el presidente Nicolás Maduro.

"Necesitamos tomar el gobierno, el control del mercado petrolero que ha sido desestabilizado ex profeso por los especuladores financieros", dijo Maduro la noche del lunes al explicar los detalles de la propuesta.

La iniciativa, explicó, fue presentada ya a los miembros de la OPEP, productores independientes, grandes empresas y Estados Unidos -- a través del alto diplomático Thomas Shannon, designado por Washington para llevar adelante un proceso de diálogo con Caracas.

El mandatario sudamericano reiteró su idea de que el precio del petróleo deben tener un piso que "debe ser 70 dólares mínimo (por barril) y de allí una banda de flotación".

"Las inversiones petroleras en Estados Unidos y en general el mundo necesitan mínimo un precio de 70 (dólares) para ser sostenibles, para mantenerse (...) si no es así las inversiones se van a caer como se están cayendo", indicó el mandatario durante un consejo de ministros celebrado en el palacio de gobierno y que fue difundido por la televisora estatal.

Venezuela promueve la cumbre de los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y productores independientes para establecer nuevas reglas de mercado y fijar precios que beneficien a productores y consumidores, reseñó la estatal Agencia Venezolana de Noticias.

Maduro indicó que durante la reunión que tuvo el viernes con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, se fijó una propuesta "que está ahora en pleno desarrollo, en proceso de consultas".

El ministro venezolano de Economía, Rodolfo Marco Torres, viajó el fin de semana a Irán, otro de los importantes miembros de la OPEP, para evaluar con las autoridades de ese país la situación del mercado petrolero y algunos proyectos de cooperación en el área industrial.

La caída que han sufrido en los últimos meses los precios del crudo, que actualmente rondan los 45 dólares por barril, ha golpeado a la economía venezolana que es altamente dependiente del petróleo, que genera 96% de los ingresos que recibe el país por exportaciones.

Venezuela es uno de los principales exportadores de crudo de la región y un activo miembro de la OPEP.