Cuando el Congreso de Missouri se reúna a finales de mes para considerar una prohibición al otorgamiento de becas a estudiantes traídos ilegalmente por sus padres a Estados Unidos, quizá habrá más legisladores que voten a favor que alumnos que resultarán directamente afectados por la medida.

El gobernador demócrata Jay Nixon vetó la iniciativa según la cual las Becas A+ deben ser asignadas sólo a estudiantes que sean ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes. Los legisladores necesitan reunir dos tercios de votos a favor en cada cámara para invalidar el veto.

Los defensores de los inmigrantes y funcionarios estatales de educación no han podido precisar la cifra de alumnos inmigrantes que perderían el acceso a la beca si es anulado el veto de Nixon. Las becas exentan a los estudiantes del pago de las tarifas escolares durante dos años en los colegios universitarios estadounidenses.

No todas las instituciones de enseñanza han solicitado al estado que les reembolse los recursos por las Becas A+ otorgadas este verano a los estudiantes; por ende, se desconoce cuántas fueron concedidas a inmigrantes sin residencia permanente, dijo la portavoz del Departamento de Educación Superior, Liz Coleman.

El semestre pasado fue el primero desde la entrada en vigencia en marzo de una norma creada por el departamento según la cual las becas estaban disponibles para los alumnos inmigrantes sin condición migratoria legal.

Coleman dijo que el departamento calcula que tal vez entre 200 y 300 alumnos inmigrantes se inscribieron este otoño en cursos universitarios.

De ese grupo, sólo aquellos estudiantes que reunieran los requisitos de asistencia y de servicio comunitario, así como promedio de calificaciones, podrían acceder a las becas.

Sin embargo, es improbable que todos ellos asistan a un colegio universitario comunitario que sea público en lugar de una universidad, escuela privada o institución de otro estado para cursar una carrera.

Aunque los legisladores y defensores de los inmigrantes discrepan sobre el número de alumnos inmigrantes que serían excluidos de las becas si la iniciativa se vuelve ley, al parecer el consenso es que serían muy pocos.

Los legisladores se reunirán el 16 de septiembre para considerar la invalidación del veto del gobernador.

A principios de año, la Cámara de Representantes local que controlan los republicanos aprobó la medida por 108-38, votación a la que sólo faltaría un voto para reunir la mayoría de dos tercios necesaria para anular el veto.

Más de 12 representantes estuvieron ausentes en aquella sesión. Los senadores aprobaron inicialmente la medida por 28-5 y son necesarios 23 votos para invalidar el veto en esa cámara.

Aunque son limitadas las posibles consecuencias de la medida, ésta ha avivado horas de discusiones entre los legisladores y suscitado tensión con Nixon, quien solicitó públicamente a la Legislatura estatal que deje vigente el veto.

Los partidarios de la iniciativa afirman que es injusto que estudiantes sin estatus migratorio legal reciban la beca en momentos en que el programa tiene recursos limitados.

Este año, por primera vez, los estudiantes que recibieron la Beca A+ tuvieron que cubrir parte del costo de sus clases ante la insuficiente financiación para todos los beneficiarios.

El representante republicano Scott Fitzpatrick, quien remitió la iniciativa del Senado a la Cámara de Representantes, dijo que decretar ahora la ley evitará después posibles costos mayores a algunos alumnos inmigrantes.

Los oponentes de la iniciativa afirman que la prohibición hace más difícil el pago de los estudios universitarios a alumnos inmigrantes que no pueden acceder a asistencia financiera federal ni a becas.

Faith Sandler, director ejecutivo de la Fundación de Becas de St. Louis, dijo que es difícil saber cuántos estudiantes se beneficiarían de las becas ante la incertidumbre de si los legisladores lograrán prohibirlas para los alumnos inmigrantes.

Algunos de los estudiantes se están yendo a otros estados que ofrecen opciones más amplias de asistencia financiera.