Henrik Stenson ha reencontrado su mejor golf en el momento más oportuno.

Tras finalizar segundo la semana pasada en el torneo que abrió los playoffs de la Copa FedEx, el sueco borró el domingo una desventaja de cinco golpes en siete hoyos y jugó sin bogeys. Firmó una tarjeta de 65 golpes, seis debajo del par, con lo que lidera el Deutsche Bank Championship.

Su último birdie en los últimos nueve hoyos llegó en el 18, un par cinco. Embocó mediante dos putts y tomó ventaja de un impacto sobre Rickie Fowler.

Stenson perdió protagonismo este año en los majors. En cuatro de esos grandes certámenes terminó al menos a 10 golpes de la punta.

Ahora, no sería un mal premio de consolación la bolsa de 10 millones de dólares que otorga la Copa FedEx, y Stenson está consiguiendo buenas posiciones para acometer esa meta.

"Es un buen momento para comenzar a jugar bien", dijo Stenson, quien tiene un acumulado de 200 golpes, 13 bajo par. "Es un gran torneo y hay mucho en juego. Estoy contento por el progreso que he logrado. Me dio un poco más de confianza el buen torneo que hice la semana anterior. Espero lograr otra buena actuación mañana".

Fowler completó su recorrido dominical en 67 golpes. Se perdió la oportunidad de compartir la punta cuando su tiro con el hierro 5 hacia el 18 resultó demasiado potente. Tuvo que ingeniárselas para salvar el par.

Sean O'hair (67) y Matt Jones (68) se ubicaban dos golpes atrás.

Todos aprovecharon el desplome de Charley Hoffman, quien se coronó en el campo TPC Boston hace cinco años. Luego de abrir con un birdie, el estadounidense envió su segundo tiro de salida a una trampa e incurrió en un bogey.

De ahí en adelante, perdió la brújula y entregó una tarjeta de 76.

El mexicano Carlos Ortiz completó su jornada en 70 golpes, para un acumulado de 211, dos bajo par. El colombiano Camilo Villegas firmó un marcador de 69, con lo que totaliza 213, igualado en par.