Decenas de miles de personas protestaron el domingo en la capital de Moldavia para exigir al gobierno que investigue adecuadamente el destino de 1.500 millones de dólares que desaparecieron el año pasado de tres bancos.

Los manifestantes gritaban "¡queremos de vuelta los mil millones!", y pidieron la renuncia del gobernador del banco central, el fiscal general y otros funcionarios.

Grupos no gubernamentales organizaron la protesta y advirtieron que podrían convocar manifestaciones incesantes.

La entidad estatal Banco del Ahorro, el Banco Social y el Unibank, de los que desapareció el dinero antes de las elecciones legislativas de noviembre de 2014, fueron puestos en diciembre bajo administración del Banco Nacional de Moldavia, en tanto que las pérdidas fueron cubiertas con reservas estatales. Los bancos serán liquidados en octubre.

De acuerdo con un informe legislativo que no se había dado a conocer, parte del dinero fue transferido a bancos rusos. Los bancos son propiedad de inversionistas moldavos y rusos.