El paraguayo Roberto Ovelar, delantero de Atlético Junior de Barranquilla tuvo un gesto de juego limpio y salvó de un penal a su rival Uniatónoma cuando aclaró al árbitro que él había cometido una mano involuntaria en el área y no el defensor Wálmer Pacheco.

La acción se registró a los cuatro minutos del encuentro que ganó 2-0 Uniatónoma en el estadio Roberto Meléndez el sábado por la noche en disputa de la décima jornada del torneo Clausura del fútbol colombiano. Uniatónoma ya estaba arriba 1-0.

El árbitro Gustavo González señaló penal pero Ovelar le aclaró que la falta la había cometido él y no Pacheco.

González corrigió la decisión original y de paso mostró a Ovelar tarjeta amarilla.

"Yo hice la mano pero fue sin intención y el árbitro me sacó la tarjeta... Le dije que fue mano y no fue penal, pero me sacó la tarjeta", indicó Ovelar.

Ovelar de 29 años de edad, se vinculó con el conjunto "Tiburón" en 2014.

"Realmente me sorprendió lo que había pitado el árbitro. Hay que tener la cabeza bien fría y admitir lo que es verdad", declaró en la edición electrónica del matutino El Heraldo de Barranquilla,

Jorge Correa Pastrana, miembro de la Comisión Arbitral de la liga profesional DIMAYOR, pedirá se exalte la actitud de Ovelar "en favor del juego limpio".

El gesto de Ovelar contrastó con el de su compatriota Marco Lazaga quien convirtió con la mano un gol que significo a Cúcuta Deportivo el regresó a primera división en enero.

Lazaga posteriormente admitió como había conseguido el tanto y Cúcuta lo despidió en medio de supuestos actos de indisciplina.