Un miliciano de quien se sospecha planeó los ataques dinamiteros en una provincia siria que mataron a un clérigo prominente y por lo menos otras 25 personas, fue arrestado el domingo después que la matanza provocó protestas antigubernamentales, reportó un medio pro oficial.

La televisión estatal siria dijo que el miliciano, conocido como Wafi Abu Trabi, confesó a los ancianos en la provincia de Sweida haber planeado el ataque explosivo y la violencia subsiguiente contra las fuerzas de seguridad. La agencia noticiosa estatal SANA lo identificó como miembro del Frente Nusra, afiliado en Siria de Al Qaeda.

Sweida es una región predominantemente drusa que ha permanecido mayormente al margen de la guerra civil que conmueve Siria desde el 2011. Pero dos explosiones de vehículos el viernes mataron al jeque Wahid Balous, antigubernamental, provocando enérgicas protestas por parte de los clérigos que acusaron al gobierno de haberlo matado.

Balous era un crítico manifiesto del presidente sirio Bashar Assad. Poco después de los ataques se produjeron enfrentamientos frente a estaciones policiales y oficinas de agencias de seguridad que dejaron varios agentes muertos, dijo el residente local y activista Tarek Abdul-Hai. El Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, dijo que murieron seis agentes de seguridad.

Abdul-Hai, que habló a The Associated Press por teléfono desde Sweida, dijo la tranquilidad regresó la ciudad después que milicianos armados empezaron a patrullar el área. Agregó que policías y agentes de seguridad fueron retirados de la vista del público para aliviar las tensiones.

Abdul-Hai rechazó la afirmación del gobierno de que Abu Trabi fuese responsable del ataque ya que el druso nunca sería aceptado como miembro de una afiliada a la suní Al Qaeda.

Los drusos, que derivan de un desprendimiento del chiísmo islámico en el siglo X, representan un 5% de los 23 millones de personas que conformaban la población siria antes de la guerra. Los drusos están divididos entre partidarios y oponentes de Assad. Al Qaeda considera que los chiíes y otros desprendimientos son heréticos.