Dos organismos anticorrupción acusaron el domingo al gobierno de Afganistán de no tomar medidas para proteger su vital sector minero de los sobornos y el conflicto armado.

Las organizaciones Vigilancia de la Integridad en Afganistán y Testigo Global señalaron que el gobierno del presidente Ashraf Ghani no presentó ninguna medida concreta para la protección y el desarrollo de un billón de dólares en recursos minerales durante una reunión con donantes en Kabul.

La minería es una de los pocos caminos al desarrollo de una economía autosustentable en Afganistán y al fin de la dependencia del país de la ayuda internacional. Pese a su potencial, los inversionistas extranjeros se muestran reacios a entrar al mercado afgano debido a la guerra en curso, la corrupción, las carencias en cuanto a infraestructura y la falta de una ley minera que cumpla con las normas internacionales.

El Talibán, que ha mantenido una insurgencia de 14 años en el país, ha decomisado los recursos minerales a lo largo del país, obteniendo ganancias de la minería ilegal de oro, talco, mármol, cromita y piedras preciosas.

Las delegaciones de 41 países y 11 organizaciones internacionales no gubernamentales, que respaldan la economía, seguridad y la reconstrucción social de Afganistán, se reunieron en Kabul el sábado para discutir los avances de las autoridades afganas para el cumplimiento de las reformas prometidas. Ghani asumió el cargo hace un año bajo la promesa de llevar paz y prosperidad al país.

Ikran Afzali, director de Vigilancia de la Integridad en Afganistán, dijo que la reunión entre funcionarios de alto rango "no ha generado un solo compromiso de acción... para contrarrestar la amenaza del conflicto armado y la corrupción en torno a las industrias extractivas".

Stephen Carter, líder de la campaña de Testigo Global en Afganistán, señaló que la reunión podría haber producido medidas que tuvieran "un impacto real en la reducción de amenazas serias del conflicto armado y la corrupción que rodea la minería".

Afganistán es uno de los países más pobres del mundo y constantemente es considerado uno de los más corruptos. Se espera que el crecimiento económico caiga este año a 2,5%, de acuerdo con el Banco Mundial, después de un promedio anual de 9% de 2003 a 2012. La falta de empleo contribuye a un alza en la inmigración y aviva los temores de que los grupos insurgentes tengan listo un equipo de reclutamiento para continuar con su enfrentamiento con el gobierno.