La legislatura de Tailandia respaldada por las fuerzas militares rechazó el domingo un borrador impopular de una nueva Constitución, lo que retrasa el regreso a la democracia después de un golpe de Estado el año pasado.

Los redactores asignados por la junta esperaban que el acta constitutiva propuesta ayudara al país del sureste asiático a dejar atrás casi una década de conflictos políticos, pero se enfrentó a una fuerte oposición de casi todos los bandos de la división política tailandesa.

La legislatura elegida por la junta, conocida como el Consejo de Reforma Nacional, registró 135 votos en contra y 105 a favor con siete abstenciones. El rechazo, si bien agrada a muchos, pospone un plan tentativo para la transición de Tailandia a una democracia electoral, mientras las fuerzas militares mantengan los poderes sustanciales hasta que una nueva Constitución sea aprobada.

Un nuevo comité de redactores de 21 integrantes será elegido con la orden de redactar una nueva acta en los próximos 180 días. También requiere de la aprobación de la legislatura y será sometido a un referendo --lo que implica que es muy probable que las elecciones se realicen al menos hasta 2017, de acuerdo con los analistas, de ser aprobada la nueva acta.

El gobierno había indicado previamente que las elecciones podrían llevarse a cabo el año próximo.

Una de las estipulaciones más polémicas del borrador señalaba que un panel conformado por 23 personas, con miembros de las fuerzas militares, tendría el poder de asumir los poderes del Parlamento y del primer ministro en caso de "crisis nacional".

Casi todos los partidos criticaron ese punto, y el borrador presentaba el riesgo de ser rechazado en un referendo que ha sido planeado para principios del proximo año.

Cualquier nueva acta creada bajo la junta parece enfocarse en evitar el regreso político del ex primer ministro Thaksin Shinawatra, que fue depuesto del cargo en 2006 tras ser acusado de corrupción y faktarle el respeto al rey. Tailandia ha permanecido dividida desde entonces, mientras los partidarios y detractores de Thaksin se disputan el poder en las casillas electorales y en las calles, a veces de manera violenta.

El ejército abolió una Constitución anterior tras derrocar a la hermana de Thaksin, Yingluck Shinawatra, como primera ministra el año pasado, y el gobierno opera bajo una carta estatuaria temporal.