El Tribunal Supremo Electoral de Guatemala espera que la noche del domingo se tengan resultados finales de los comicios efectuados ese día.

"Se calcula que aproximadamente a las 8 de la noche vamos a estar comenzando a saber datos. Esperamos que a las 10 de la noche ya se tenga más del 50 por ciento de los votos contados y una tendencia", dijo el magistrado electoral Jorge Mario Valenzuela.

Guatemala elegirá presidente, vicepresidente, diputados al Congreso, al Parlamento centroamericano y corporaciones municipales.

Rudy Pineda, presidente del Tribunal, exhortó a la ciudadanía a votar en forma tranquila y temprano el domingo debido a que en el país es época de lluvia.

"Quiero aprovechar para hacer un llamado a la ciudadanía para que acudan a las urnas lo más temprano posible. Vamos a dar apertura a las juntas receptores de votos a las 7 horas", dijo en conferencia de prensa.

El tribunal explicó que ya están integradas todas las juntas electorales de los 338 municipios del país, e informó que hay al menos 2.000 observadores internacionales y 15.000 observadores nacionales que verificaran que el proceso electoral se lleve a cabo sin incidentes.

La Coordinadora Nacional Para la Reducción de Desastres dijo que está en alerta amarilla, al igual que los cuerpos de bomberos, la policía y el ejército.

El presidente Alejandro Maldonado visitó la mañana del sábado el Ministerio de Gobernación para conocer la planificación de seguridad en el marco de elecciones, donde además llamó a votar dentro de la ley.

"He visto todo el operativo que se está preparando para defender la pureza y tranquilidad de las elecciones... son preparativos en orden preventivo. Lo que se busca es que los guatemaltecos tengan acceso tranquilo, pacífico y garantizado a las urnas electorales", afirmó Maldonado.

Por su lado, la Corte Suprema de Justicia resolvió varios amparos pendientes solicitados por candidatos a puestos de elección que habían sido vetados por varias razones por el Registro de Ciudadanos.

En sus resoluciones la Corte incluso dejó fuera de los comicios a varios aspirantes a alcaldes a los que el Tribunal Supremo Electoral había suspendido en sus candidaturas.

Las elecciones se llevan a cabo en momentos en que el país sufre una profunda crisis política en la que el presidente Otto Pérez Molina y su vicepresidenta Roxana Baldetti se vieron obligados a renunciar y se encuentran en la cárcel tras estallar un escándalo por una red de corrupción conocida como "La Línea".

Ésta era una estructura integrada por ex funcionarios y particulares que recibían sobornos de empresarios para ayudarles a evadir impuestos.