Al menos 13 civiles afganos murieron el sábado en una región previamente pacífica en el norte del país, al tiempo que el presidente Ashraf Ghani intentó asegurar a donantes internacionales reunidos en Kabul que Afganistán está avanzando en sus reformas prometidas.

Munir Ahmad Farhad, portavoz del gobernador de la provincia de Balkh, dijo que los civiles murieron cuando pistoleros no identificados pararon sus vehículos y les dispararon.

El incidente ocurrió mientras Ghani inauguraba una conferencia de donantes a la reconstrucción de su país luego de casi 40 años de guerras, diciéndoles que el gobierno ha conseguido progresos en una serie de tareas, incluida la seguridad y el combate a la corrupción.

La Reunión de Altos Funcionarios es un encuentro de delegados de la comunidad internacional, incluidas organizaciones no gubernamentales, que respaldan la reconstrucción económica, social y de seguridad de Afganistán.

Ghani le dijo a los reunidos que su gobierno ha acelerado el combate a la corrupción, reformado la aduana para incrementar significativamente la recaudación de impuestos y fortalecido la capacidad de construcción.

Reconoció que existe un problema con la creación de empleo, pero dijo que eso es "una prioridad del gobierno de unidad nacional".

Hizo notar que además ha trabajado para llevar mujeres a altos cargos del gobierno, entre ellas cuatro ministras y una gobernadora provincial.

La conferencia de un día sigue a una reunión de dos días de la Conferencia de Cooperación Económica Regional sobre Afganistán, que reunió a funcionarios de más de 30 gobiernos y 40 organizaciones internacionales. Las dos reuniones estuvieron rodeadas por extremas medidas de seguridad en Kabul, con cierres de caminos y patrullajes de soldados, policías y unidades paramilitares.

La economía de Afganistán ha estado en declinación desde que las tropas extranjeras y organizaciones caritativas comenzaron a retirarse. La mayoría de las fuerzas de combate ya habían salido del país para finales del año pasado.

Eso hizo estallar la burbuja creada por el influjo masivo de soldados y dinero de ayuda. El Banco Mundial pronosticó que el crecimiento del producto interno bruto afgano será este año de 2,5%, tras promediar 9% entre el 2003 y el 2012.