Diez soldados saudíes murieron en un ataque rebelde con misiles en Yemen, en el que también fallecieron 45 efectivos de Emiratos Árabes Unidos, informó el sábado un vocero militar saudí.

La declaración del brigadier general Ahmed Asiri a la emisora Al Hadath sobre el ataque rebelde del viernes en la provincia de Marib fue el primer reconocimiento público de los saudíes de que tienen efectivos terrestres en Yemen.

Arabia Saudí dirige una campaña aérea contra los rebeldes en el país de la Península Arábiga, entrena al ejército y le da armas y asesoría militar.

Los rebeldes hutíes y unidades militares leales al expresidente Alí Abdalá Salé combaten a las fuerzas leales al presidente Abed Rabbo Mansour Hadi, exiliado en Arabia Saudí.

Anteriormente los países de la coalición habían evitado reconocer que tenían efectivos en el terreno en el país. El viernes, la agencia noticiosa estatal de Bahréin informó que cinco soldados suyos murieron en acción en Yemen, aunque no aclaró cómo ni cuándo.

Agentes de seguridad yemeníes han dicho que asesores militares saudíes, emiratíes, egipcios y jordanos entrenan a cientos de combatientes en una base militar en Adén.

Voceros de prensa hutíes confirmaron que habían disparado un antiguo misil Tochka de fabricación soviética en Marib, que ha servido de terreno de concentración de tropa para lo que se ha llamado un asalto inminente a los reductos hutíes en el norte.

Por otra parte, funcionarios partidarios del gobierno yemení dijeron el sábado que las fuerzas de la coalición en Marib recibieron refuerzos y provisiones de Arabio Saudí. Los efectivos eran de Bahréin, EAU y Arabia Saudí e incluían fuerzas yemeníes entrenadas en Arabia Saudí.