Las autoridades españolas allanaron la que se piensa es la mayor plantación de marihuana al aire libre en el país y no tuvieron que buscar mucho para encontrar al responsable. Ya estaba ya prisión.

El español de 47 años hizo arreglos para que otros cultivasen un campo de tres hectáreas (7,4 acres) que había adquirido cuando estaba de licencia de la prisión, dijo el sábado el portavoz del Ministro del Interior Federico Pozuelo.

El prisionero dependía de un asistente lituano de 59 años y cinco empleados para atender 75.000 plantas de cannabis, por un peso total de cinco toneladas métricas y valoradas en cinco millones de euros (5,6 millones de dólares), dijo la policía.

Plantas especiales de marihuana que solamente crecen hasta 40 centímetros (15,7 pulgadas) de altura y parecen más hierbas ordinarias que arbustos de cannabis fueron sembradas entre filas de olivos e irrigados con un sistema sofisticado, dijeron las autoridades.

Los arrestos fueron hechos cuando la plantación fue allanada, poco después de comenzar la cosecha. Unas 5.000 plantas se estaban secando en un edificio donde había un laboratorio clandestino y equipo de empaque.

La policía dice que la granja en la región de Albacete estaba rodeada por un muro protector de estiércol y basura que ocultaba el olor de la marihuana.

Dos españoles, dos marroquíes y el lituano fueron arrestados, dijo Pozuelo. Uno de ellos estaba armado con una pistola cargada, dijo la policía.