Científicos y expertos médicos consideraron el viernes improbable que un deportista alemán, quien practicaba la vela y sufrió una infección dérmica por una bacteria resistente a los antibióticos, se haya infectado en las aguas contaminadas de Río de Janeiro.

El deportista Erik Heil se sintió enfermo luego de competir en una prueba preolímpica realizada del 15 al 22 de agosto en la Bahía de Guanabara, en la que decenas de ríos vierten aguas negras.

Heil requirió de tratamiento diario en un hospital por múltiples infecciones en las piernas y en la cadera.

La clínica en Berlín donde recibió atención informó que había contraído la bacteria MRSA, resistente a muchos antibióticos.

Heil, quien dijo el jueves a The Associated Press que se encuentra prácticamente recuperado, comentó que nunca antes había contraído una infección similar, y opinó que su padecimiento se derivó de haber competido en la contaminada bahía de Río de Janeiro, que se utilizará para distintas competiciones durante los Juegos Olímpicos del año próximo.

Sin embargo, algunos de los principales expertos globales en el tema de las llamadas "superbacterias", dijeron a la AP que es improbable, si no es que imposible, que Heil se haya infectado en Guanabara.

"Uno no esperaría ver que alguien contrae la MRSA por el contacto con el agua", dijo el doctor Pritish Tosh, especialista en padecimientos infecciosos e investigador de la Clínica Mayo en Estados Unidos. "Esto se propaga habitualmente por el contacto con la piel".

En la última década, la MRSA y otras superbacterias que antes sólo se encontraban en nosocomios, han infectado a gente que no estuvo hospitalizada, lo que constituye una tendencia preocupante.

Investigadores de la Fundación Oswaldo Cruz, dependiente del Ministerio de Salud en Brasil, publicaron en diciembre los resultados de un estudio, según el cual, encontraron en el Río Carioca bacterias que contenían la enzima KPC, que las hace resistentes a los antibióticos.

Ese río vierte su fétido contenido frente a la Playa Flamengo, donde se realizan las competiciones olímpicas de vela. El reporte puso de manifiesto que no hay casos conocidos de gente que se haya enfermado debido a esta bacteria. Descartó también que los competidores de la prueba del mes pasado hayan contraído la KPC.

Valerie Harwood, presidenta del Departamento de Biología Integrativa en la Universidad del Sur de la Florida, es experta en padecimientos que se adquieren al practicar actividades recreativas en el agua. Explicó que la KPC se encuentra en aguas contaminadas por desechos humanos, como las de Río.

Afirmó que la KPC representa un riesgo mayor que la MRSA para quienes están en contacto con el agua.

Sin embargo, Harwood indicó que la MRSA "se encuentra ciertamente en las aguas negras". Algunos estudios recientes en Estados Unidos han encontrado el agente en aguas que llegan a plantas de tratamiento. Pero en vista de que se trata de una bacteria que se halla principalmente en la cavidad oral y no en el sistema gastrointestinal, tiene una menor presencia que la KPC en las aguas negras.

Consideró "dentro del margen de lo posible" que el deportista alemán se haya infectado de MRSA en las aguas de Río de Janeiro. Sin embargo, coincidió con Tosh en que ello resulta improbable, pues se trata de una bacteria que no suele propagarse por el agua.

Además, es casi imposible determinar dónde se infectó Heil. La MRSA puede "colonizar" a una persona y no derivar en síntomas durante meses o años, dijeron ambos especialistas.

"Tendrías que contar con las 'huellas dactilares' del DNA de la infección bacterial en el paciente, y cotejarlas con la bacteria encontrada en el agua", dijo Harwood. "Pero el agua para tomar una muestra no será la misma agua a la que estuvo expuesto el paciente hace semanas".

El doctor Alberto Chebabo, jefe de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas en Río, coincidió en que es casi imposible esclarecer dónde se infectó el deportista.

"Pudo haber contraído esto en Brasil o en otro lugar donde estuvo antes, incluida la propia Alemania", explicó. "Sabemos que la MRSA está presente aquí en Brasil pero no tenemos evidencia alguna de infecciones resultantes de aguas contaminadas".