Un líder indígena que fue aliado del presidente Evo Morales y luego opositor fue detenido por agentes judiciales bajo sospecha de estar vinculado con un caso de corrupción.

Adolfo Chávez, que fue presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano, dijo a la prensa que era objeto de una "persecución política".

Fue detenido cerca de la medianoche del jueves y conducido a celdas judiciales donde el viernes prestó declaración judicial en un caso en que se le acusa de no rendir cuentas por un equivalente a 130.000 dólares de fondos estatales para proyectos a favor de los indígenas, dijo el fiscal Pablo Guzmán.

Chávez y otros dirigentes indígenas, tanto oficialistas como opositores, son investigados por el presunto desvío de unos 14,6 millones de dólares de un fondo indígena que financiaba proyectos de desarrollo, según el gobierno.

Chávez es el primer dirigente indígena detenido por el caso aunque entre los denunciados figuran otros dirigentes afines al gobierno.

Funcionarios de menor rango han sido enviados a la cárcel por el caso.

Chávez, de la étnica tacana, era aliado político del Morales con quien se distanció ante la decisión del mandatario de construir una carretera por medio de una reserva natural en el centro del país. Encabezó en 2011 una multitudinaria marcha de indígenas que obligó al gobierno a paralizar el proyecto carretero que debió atravesar por medio del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure.

Políticos opositores condenaron la detención. El ex presidente Jorge Quiroga (2000-2001) dijo que la detención de Chávez es una prueba de que la justicia influenciada por el gobierno, trata "con terciopelo y cariño" a dirigentes indígenas oficialistas, pero "descabeza" a los opositores.

Por su parte el ministro de la presidencia Juan Ramón Quintana acuso de Chávez de haber desviado dineros públicos para actividades políticas contrarias al gobierno.