Los piragüistas que participan de una prueba olímpica se quejaron el viernes por la contaminación del agua en la sede en Río de Janeiro, aunque su mayor problema era por las plantas acuáticas que se enredaban con sus embarcaciones y remos.

"Creo que lo más importante es que hagan algo con las plantas", dijo la piragüista alemana Franziska Weber. "Es injusto. Trabajamos cuatro años por este momento, y es duro perderlo todo por las plantas".

Describió el color del agua en la laguna Rodrigo de Freitas como "roja y café. No es el color normal del agua".

Weber indicó que el efecto de arrastrar plantas con el bote es "como toparse con un muro".

Su compañero Sebastian Brendel, campeón olímpico hace tres años en Londres, agregó que "esta es solo una prueba, pero para el próximo año tienen que limpiar el agua".

Simon Toulson, jefe de la Federación Internacional de Canotaje, prometió que el problema de las yerbas será solucionado para los Juegos Olímpicos del próximo año. Indicó las plantas acababan de ser cortadas y quedaron flotando en el agua.

Además, indicó que la contaminación del agua representa "muy poco riesgo" para los atletas.

"Las estadísticas dicen que caer al agua y tragar un poco (de agua) del lago no es un gran riesgo a la salud", afirmó.

Mencionó pruebas realizadas esta semana por el gobierno estatal de Río revelaron niveles aceptables de bacterias en la sede de canotaje, en parte porque la ciudad ha tenido poca lluvia recientemente. Cuando llueve, las aguas negras de las favelas en las montañas aledañas llegan hasta la laguna.

El gobierno estatal sólo analiza los niveles de bacteria, no de virus.

Una investigación de The Associated Press, publicada el 30 de julio, reveló altos niveles de virus en las aguas de la sedes olímpicas de Río, incluyendo la laguna Rodrigo de Freitas donde se disputarán las competencias de canoa y remo.

La laguna tuvo los niveles más altos de virus, según el estudio de la AP.

Carlos Nuzman, jefe del comité organizador de los Juegos, dijo esta semana que se realizarán pruebas para detectar virus en las aguas de Río. Sin embargo, los organizadores han dicho que no cambiarán las sedes, sin importar los resultados de las pruebas.

Toulson confirmó que su federación no tiene planes de cambiar sedes.

"Si la situación cambia, evaluaríamos planes de emergencia para implementar", dijo. "La idea es permanecer en el bote, no en el agua. Si fuese natación, quizás sería distinto".