Representantes de la comunidad siria en Argentina pidieron a las autoridades que aceleren los trámites para habilitar la llegada de sirios que huyen de la guerra civil en su país.

Yaoudat Brahim, miembro de la comisión directiva del Club Sirio Libanés de Buenos Aires, dijo el viernes a The Associated que el pedido fue realizado en junio por esa institución ante las autoridades de la Dirección de Migraciones, que a su vez, según afirmó, dijeron que ayudarían "en la medida de lo posible dentro del marco normativo".

El jefe de gabinete, Aníbal Fernández, dejó abierta la posibilidad de que los sirios busquen refugio en Argentina al recordar el viernes ante periodistas una resolución de la Dirección de Migraciones de octubre de 2014 "que facilita el ingreso de los ciudadanos sirios para poder irse de esta situación de guerra".

Argentina "tiene un enorme prestigio en el reconocimiento de situaciones de estas características", afirmó Fernández, quien admitió el pesar que le causó la imagen del niño sirio ahogado en la costa de Turquía que repercutió en todo el mundo.

El jefe de ministros hizo referencia al "Programa Siria" pero no especificó cuántos habitantes de ese país han sido aceptados en territorio argentino desde que entró en vigor la resolución.

El funcionario indicó que el objetivo del programa es que el trámite de refugio sea resuelto fácilmente.

"Cuando se hace algo así se hace como un acto muy honesto, muy desde el afecto, la solidaridad... con lo cual no tengo dudas que más allá del número de personas que sea, quienes vengan o hayan venido en estas condiciones han sido recibidas de la mejor manera", afirmó.

Sin embargo, Brahim señaló que "demora unos dos meses que a una persona se le conceda el permiso, por los trámites" e indicó que una de las dificultades es la lejanía de Argentina y conseguir pasajes de avión.

A pesar de estas trabas, el directivo, de 67 años, indicó que el "pueblo argentino nos está haciendo llegar su solidaridad, como lugares en sus casas".

"No hay registro" de cuántos sirios vinieron a Argentina desde que estalló la guerra civil, aunque "son pocos", aclaró.

En tanto, Antonio Kasbo, presidente de la Asociación Cultural Siria, dijo que la institución abrió sus puertas a los que huyeron. "Tratamos de ubicarlos en la escuela pública, con cobertura médica gratuita". Señaló que a los que vengan les brindarán todo su apoyo.

Según la resolución de Migraciones, para solicitar el ingreso y posterior refugio es requisito la presentación una carta de invitación "con carácter de declaración jurada, con fundamento en el vínculo de parentesco o afectividad con ciudadanos argentinos" o "con residentes en la Argentina".

El vínculo de afectividad implica "toda relación de conocimiento personal previa, por cualquier motivo lícito".

En Argentina reside una comunidad sirio libanesa de unos cuatro millones y medio de personas.

La resolución también estipula la necesidad de "tener un documento válido de viaje" aunque ante la imposibilidad de obtener la documentación se puede recurrir a la asistencia de organismos internacionales.

También se requiere un certificado de carencia de antecedentes penales. En caso de no tenerlo, podrán tenerse en cuenta los informes de Interpol u otros organismos de seguridad.

Miembros del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Argentina han calculado que los procedentes de Siria "no deben superar" el centenar de personas.

Uruguay es otro país sudamericano que ha recibido sirios. Un total de 42 llegó en octubre de 2014 y estaba previsto que un segundo grupo de 72 llegara en febrero de 2015, lo que aún no ocurrió debido a sucesivas dilaciones.

Sin embargo, el canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa aseguró que el plan seguirá adelante y que la segunda tanda llegará en noviembre o diciembre. Lamentó las críticas que recibe el plan, que adjudicó al "espíritu egoísta de algunos compatriotas".

--------

El periodista de The Associated Press Leonardo Haberkorn colaboró en esta información desde Montevideo, Uruguay.