Es un viejo adagio que los inversionistas odian la incertidumbre. Desafortunadamente para ellos, obtuvieron más de ésta el viernes.

El mercado bursátil ha estado volátil durante semanas por la preocupación de que la economía de China esté desacelerándose más rápidamente de lo que se pensaba. Pero los inversionistas también han tenido que lidiar con la incertidumbre respecto a la perspectiva para las tasas de interés.

Ellos habían estado esperando que el informe sobre el empleo en agosto les proporcionaría más claridad sobre las tasas, antes de una reunión crucial de la junta directiva de la Reserva Federal a realizarse más tarde durante el mes. Sin embargo, un informe mixto los dejó conjeturando sobre si los encargados de las políticas del banco central se sentirán suficientemente confiados respecto a la fortaleza de la economía de Estados Unidos como para subir las tasas de interés de sus niveles bajos históricos.

El informe mostró que la tasa de desocupación del país cayó en agosto a su nivel más bajo en siete años, pero también que los empleadores agregaron menos puestos de trabajo de lo pronosticado.

"Es interesante y decepcionante que los datos de hoy no nos proporcionaron la claridad que todos están buscando", dijo Michael Arone, director de estrategia de inversión de State Street Global Advisors.

El promedio industrial Dow Jones cayó 272,38 puntos, el 1,7%, a 16,102.38, mientras que el índice Standard & Poor's 500 retrocedió 29,91 unidades, el 1,5%, a 1.921,22. El indicador compuesto Nasdaq perdió 49,58 puntos, el 1,1%, a 4.683,92.

La Reserva Federal ha conservado su tasa de interés de referencia cerca de cero desde finales de 2008 para ayudar a reanimar la economía después de la Gran Recesión. Esas tasas bajas también han sido buenas para el mercado de valores, al apoyar una tendencia alcista que se ha mantenido durante más de seis años.

El S&P 500 terminó la semana con una pérdida de 3,4%, su segunda mayor caída semanal en el año. El índice está casi 10% debajo de su mejor nivel histórico de 2.130,82 puntos alcanzado el 21 de mayo.

La mayor parte del daño de la semana ocurrió el martes, después de que cifras sombrías sobre la producción manufacturera de China reavivaron temores sobre la salud de la segunda economía más grande del mundo.

Pero a pesar de la enorme caída en los precios de las acciones, algunos estrategas dicen que mucha de la evidencia sugiere que la economía estadounidense está manteniendo su recuperación. Un informe de esta semana mostró un crecimiento robusto en el sector de los servicios.

"En momentos en que China está estornudando, hay muy poco que sugiera que Estados Unidos se está resfriando", dijo Jeremy Zirin, director de estrategia de valores de Wealth Management Research en UBS.

El volumen de acciones negociado fue menor de lo usual debido a la aproximación del feriado por el Día del Trabajo. Los mercados de Estados Unidos estarán cerrados el lunes en observancia de la festividad. Sin embargo, el mercado chino, que ha estado cerrado por una festividad de dos días, reabrirá.

El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años bajó a 2,13%, de 2,16% del cierre del jueves.

En Europa, el índice FTSE 100 de acciones británicas líderes retrocedió 2,4%, el DAX de Alemania cayó 2,7% y el CAC-40 de Francia bajó 2,8%.

El precio del petróleo estadounidense de referencia disminuyó 70 centavos para cerrar en 46,05 dólares por barril en el mercado de materias primas de Nueva York. Por su parte, el crudo Brent perdió 1,07 dólares y cerró en 49,61 dólares por barril en Londres.