Venezuela recurrirá a instancias internacionales para solicitar una indemnización por el ingreso masivo de colombianos al país, en momentos en que Colombia realiza una ofensiva para llevar a diferentes organismos las denuncias sobre los supuestos maltratos que han sufrido sus ciudadanos en medio de la crisis diplomática y fronteriza entre ambos países.

El gobierno venezolano solicitará una indemnización "producto del éxodo masivo de colombianos que han huido a nuestro país", indicó la noche del jueves la canciller Delcy Rodríguez en su cuenta de Twitter.

Agregó que también pedirá una indemnización para los colombianos que se han desplazado hacia territorio venezolano debido a la violencia en su país.

Caracas sostiene que entre enero y julio ingresaron a Venezuela 121.834 colombianos. El gobierno venezolano ha denunciado que entre ellos hay paramilitares y contrabandistas y les atribuye la profundización de la inseguridad y escasez de productos básicos.

El ingreso masivo de colombianos a Venezuela fue planteado por el presidente Nicolás Maduro al secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-moon durante un encuentro el jueves en Beijing. En la reunión Maduro pidió a Ban ayuda y asesoría para atender la situación.

El presidente colombiano Juan Manuel Santos abrió la víspera la posibilidad a un encuentro con su par venezolano pero con la condición de que se establezca un corredor humanitario y no se "maltrate" a los colombianos deportados.

Poco después el vicepresidente venezolano Jorge Arreaza anunció la apertura de un corredor humanitario para 350 niños que estudian en colegios de Colombia.

A primera hora del viernes, niños que viven en Venezuela y estudian en Colombia cruzaron la frontera a través de ese corredor, informó la ministra de Educación de Colombia Gina Parody en su cuenta de Twitter.

Una decena de niños, acompañados por sus padres y cargando sus mochilas escolares, atravesaron a pie el puente internacional que separa ambos países hasta llegar a la ciudad de Cúcuta, en Colombia, donde fueron recibidos por el alcalde de la ciudad.

A lo largo del día la cifra podría elevarse a 1.500 alumnos que, según las autoridades fronterizas, viven en Venezuela y atraviesan a diario la frontera para estudiar en Colombia pero que desde hace dos semanas no asisten a clase tras el cierre del puente internacional.

Santos anunció esta semana que su gobierno emprendería una ofensiva ante los organismos multilaterales para denunciar los supuestos maltratos que han sufrido sus compatriotas al ser deportados por las autoridades venezolanas.

Como parte de esa ofensiva, la canciller colombiana María Ángela Holguín informó que el próximo miércoles se reunirá con Ban para exponerle la crisis humanitaria que enfrenta Bogotá debido al regreso masivo de miles de colombianos desde Venezuela hacia la localidad fronteriza de Cúcuta.

Según Bogotá, más de 1.300 colombianos han sido deportados por orden del gobierno venezolano. Naciones Unidas sostiene que unos 10.000 han dejado voluntariamente Venezuela por temor a represalias.

La canciller tiene previsto visitar el próximo lunes Ginebra para reunirse con el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y el Director General de la Organización Internacional para las Migraciones, William Lacy Swing.

Las relaciones entre Caracas y Bogotá entraron en una crisis luego de que el gobierno venezolano cerró los pasos fronterizos en el estado suroccidental de Táchira tras el ataque que sufrieron tres militares y un conductor civil cuando combatían el contrabando en la localidad fronteriza de San Antonio del Táchira. Caracas acusó del ataque a paramilitares colombianos que operan en la región.

A fines del mes pasado Santos y Maduro llamaron a consultas a sus respectivos embajadores.