Una pareja gay salió el viernes de una oficina del registro civil en Kentucky con una licencia de matrimonio en las manos, entre abrazos y lágrimas, mientras la secretaria municipal a cargo de la oficina seguía presa por negarse a conceder licencias matrimoniales a parejas del mismo sexo.

William Smith Jr. y James Yates, quienes han sido pareja durante casi una década, fueron los primeros en recibir una licencia de matrimonio el viernes por la mañana en el condado de Rowan. El secretario adjunto Brian Mason emitió la licencia, felicitó a la pareja y estrechó sus manos, muy sonriente. Una vez pagada la tasa de 35,50 dólares, Yates salió corriendo para abrazar a su madre y ambos lloraron.

"Esto significa al menos en esta zona que los derechos civiles son derechos civiles y no están sujetos a las creencias", dijo Yates, a quien le habían negado la licencia en cinco ocasiones.

Una multitud los recibió con aplausos mientras un predicador callejero vociferaba palabras condenatorias. Yates y Smith dijeron que están estudiando fechas para las bodas y que realizarán una ceremonia íntima en la casa de los padres del primero.

Cinco de los seis secretarios adjuntos de Kim Davis aceptaron emitir licencias y solo Nathan Davis, un hijo de la secretaria, se negó. Su oficina estaba a oscuras el viernes cuando Yates y Smith obtuvieron su licencia y un policía custodiaba la puerta.

"Yo solo quiero que se emitan las licencias", dijo Yates. "No quiero que (Kim Davis) esté presa. Nadie lo quiere".

El jueves, el juez David Bunning ofreció liberar a Davis si ella no impedía la emisión de licencias por sus subordinados, pero ella se negó en razón de sus creencias cristianas.

Su esposo, Joe Davis, dijo a la prensa el viernes que ella estaba de buen ánimo después de una noche en la cárcel.

Joe Davis, quien portaba un cartel con la leyenda "Bienvenidos a Sodoma y Gomorra", dijo que su esposa no renunciará a su puesto y permanecerá en la cárcel el tiempo que sea necesario.