Radicales del grupo extremista Estado Islámico destruyeron recientemente tres tumbas antiguas en la ciudad siria de Palmira, en el centro del país, informó el viernes un funcionario sirio. Las llamadas tumbas torre, construidas en terrenos altos, son una característica particular de los restos romanos de la ciudad.

Mamun Abdulkarim, responsable del Departamento de Antigüedades y Museos en Damasco, dijo que los insurgentes destruyeron los monumentos, incluso la tumba de Elahbel que data del 103 dC, hace 10 días. Agregó que su información se basa en declaraciones de testigos e imágenes satelitales proporcionadas por American Schools of Oriental Research (Escuelas Estadounidenses de Investigación Oriental o ASOR, por sus siglas en inglés), con sede en Boston.

En un informe publicado el jueves, la iniciativa del Legado Sirio de ASOR dijo que el grupo EI ha destruido siete tumbas torre desde finales de junio en dos etapas. La última ronda de destrucción ocurrió entre el 27 de agosto y el 2 de septiembre, incluida la destrucción de la torre de Elahbel, el ejemplo más prominente de los monumentos funerarios de Palmira. Antes de eso, la tumba de Iamliku y la de Atenaten también fueron destruidas.

"De forma colectiva, el daño a estas tumbas no está confinado a una sola área dentro de la Valle de las Tumbas, sino que está distribuido a lo largo de varias ubicaciones y quedan alguna torres destruidas y otras todavía en pie", decía el informe que mostraba una secuencia de imágenes satelitales de los sitios antes y después del daño. "El razonamiento tras esta diferenciación es desconocido".

La milicia dice que las reliquias y sitios antiguos promueven la idolatría. Ya han destruido cementerios y santuarios de épocas más modernas en la ciudad.

La milicia ya había destruido el templo de Bel, de 2.000 años de antigüedad, el domingo. La acción fue confirmada por imágenes satelitales de Naciones Unidas. Otro templo más pequeño, el de Baalshamin, fue reducido a escombros días antes y el grupo publicó en internet fotos de los daños.

En un informe más detallado sobre el daño reciente provocado por el grupo EI, la iniciativa del Legado Sirio de ASOR confirmó la destrucción del templo más pequeño con imágenes satelitales. El informe, a través de la imaginería satelital, decía que el tempo de Bel fue dañado severamente, pues solo la entrada principal al santuario interno quedó en pie. Las columnatas del templo seguían en pie, informó el reporte.

La Agencia Cultural UNESCO de la ONU llamó a la destrucción de Palmira un "crimen intolerable contra la civilización".