El hombre extranjero detenido cerca de la frontera tailandesa con Camboya por su posible relación con el atentado del santuario de Bangkok es poco probable que sea el joven de camiseta amarilla que, según las imágenes de seguridad, colocó la bomba en Erawan hace tres semanas, dijo la policía el viernes.

Descartar al sospechoso -- identificado como Mieraili Yusufu o Yusufu Meerailee -- supone que la persona que bombardeó el santuario Erawan en Bangkok el 17 de agosto sigue en libertad a pesar de que en los últimos días se practicaron otros dos arrestos y se nombró a siete sospechosos más.

En el ataque, uno de los más violentos en la capital tailandesa en décadas, murieron 20 personas y más de resultaron 120 heridas.

Autoridades tailandesas apuntaron que al menos dos de los sospechosos son posiblemente turcos, alimentando la teoría de que la bomba buscaba vengar la repatriación forzosa de más de un centenar de uigures a China en julio. Los uigures están relacionados con los turcos y Turquía acoge a una gran comunidad de esta etnia.

El portavoz de la policía nacional, Prawut Thavornsiri, dijo que las muestras de ADN tomadas al sospechoso no coincidían con el ADN encontrado en pruebas que se supone que el atacante dejó en un taxi, un billete de banco y un mototaxi que tomó después de plantar la bomba de fabricación casera debajo de un banco junto al santuario, que estaba lleno de fieles.

"Ahora no tenemos ninguna prueba para decir que él es el hombre de la camiseta amarilla (...) a juzgar por la investigación tal vez no lo sea (el hombre de la camiseta amarilla)", dijo Prawut a periodistas.

"Sin embargo, claramente está implicado en el atentado", agregó.

La policía está segura de este punto porque su ADN fue hallado en dos departamentos registrados el fin de semana pasado en las afueras de Bangkok, desde se incautaron materiales para fabricar bombas, dijo Prawut.