A sus 16 años, Suraj Chaudhry se ha pasado la mayoría de su vida esperando: Esperando a abogados, a la justicia, a la posible salida de su padre de prisión después de 14 años.

Su padre debería haber quedado en libertad en 2003, pero la empobrecida familia no pudo pagar la fianza de 24.000 rupias (entonces el equivalente a 522 dólares, ahora unos 360) fijada por un tribunal de la ciudad de Lucknow, en el norte de India. Suraj dijo que su padre fue encarcelado por asesinato porque forma parte de la casta de los intocables, la más baja dentro del antiguo sistema de casta del país.

"Así que mi padre fue enviado a prisión mientras un hombre rico de nuestra aldea que pertenece a una clase superior y está detrás del asesinato está libre", dijo Suraj recostado contra un pilar de madera dentro del complejo del Tribunal Supremo, donde es ya un habitual. Cada día, después de trabajar en una tienda de té, Suraj insiste en que no se marchará "hasta que obtenga una respuesta" sobre cuándo podría quedar en libertad su padre. Pero cuando anochece suele irse a casa con la promesa de que regresará al día siguiente.

Hay decenas de miles de reos como el padre de Suraj en el estado de Uttar Pradesh, donde al menos el 70% de los 84.228 presos del estado languidecen en la cárcel porque no pueden permitirse pagar la fianza mientras sus casos se demoran años, o incluso décadas en un sistema judicial notoriamente lento y atrasado, según el Departamento de Prisiones del estado.

Abogados familiarizados con el caso del padre de Suraj dicen que su única esperanza es encontrar el dinero. "A menos que deposite la fianza en el tribunal, no quedará en libertad", dijo el veterano abogado Mohammed Anis Siddaqi.

Pero el importe de la fianza está lejos del alcance de Suraj, que es analfabeto. El joven gana 5.000 rupias (unos 76 dólares) al mes trabajando en una cafetería de carretera, mientras que su madre obtiene lo mismo por un trabajo como empleada del hogar. Normalmente no les alcanza para mantener a una familia de seis personas, incluidos los abuelos.

"La justicia parece muy cara para los pobres en la India", dijo Lenin Raghuvanshi, que preside un grupo llamando Comité Popular para la Vigilancia de Derechos Humanos. "¿Ha visto a un empresario rico o a un político poderoso pasar en la cárcel todo ese tiempo? No. Tienen dinero, poder, pueden darle la vuelta al caso y quedar en libertad".

La mayoría de los presos que esperan juicio pertenecen a minorías pobres con poca comprensión del proceso judicial, dijo Raghuvanshi. "La policía está presionada para resolver los casos por lo que arrestan a los pobres porque saben que no están en condiciones de competir".