El nuevo presidente de Guatemala acababa de ocupar el cargo de vicepresidente cuando el jueves fue promovido al máximo cargo público de la nación después de la renuncia de Otto Pérez Molina en medio de un escándalo de corrupción.

Pero Alejandro Maldonado, quien fungió sólo unos meses como vicepresidente antes de prestar juramento a su nueva responsabilidad ante el Congreso, también tendrá una corta estadía en la presidencia: será reemplazado el 14 de enero de 2016, cuando ocupe el cargo el ganador de la elección presidencial del domingo.

El exmagistrado de la Corte Suprema, de extracción conservadora, fue elegido de una lista que suministró en mayo Pérez Molina al Congreso para reemplazar a la vicepresidenta Roxana Baldetti, quien renunció debido al mismo escándalo. Ella está ahora encarcelada y enfrenta cargos.

Tras asumir la presidencia, Maldonado, de 79 años, solicitó inmediatamente a todos los ministros y funcionarios de alto rango del gobierno que presentarán su renuncia.

"He pedido a todos los ministros y altos cargos de gobierno que pongan a disposición sus cargos (.) voy a formar un gobierno transitorio e invito a todos los grupos sociales que se están manifestando en las calles que hagan propuestas de nombres de los jóvenes profesionales para formar la nueva administración", dijo el nuevo mandatario.

Maldonado ha prestado servicio a Guatemala como ministro de Relaciones Exteriores y como embajador. Presidió la Corte Suprema de Justicia, donde encabezó decisiones muy polémicas, como no extraditar a España al exdictador Efraín Ríos Montt.

Ríos Montt enfrentaba cargos en ese país por genocidio, tortura y terrorismo cometidos durante la guerra civil de Guatemala de 1960 a 1996, y la decisión en contra de su extradición fue criticada airadamente.

Maldonado además supervisó la decisión del máximo tribunal del país en 2011 de prohibir que la ex primera dama Sandra Torres sucediera en la presidencia a su ex esposo. Torres se había divorciado del entonces presidente Álvaro Colom meses antes, pero Maldonado dijo que su candidatura aún violaba una prohibición constitucional sobre familiares del jefe del Poder Ejecutivo en postulaciones a la presidencia.

Torres está compitiendo nuevamente por la presidencia, pero el adversario candidato a ganar en esta ocasión es Manuel Baldizón, un empresario que perdió hace cuatro años ante Pérez Molina.

Pérez Molina compareció ante la corte el jueves, después de que el Congreso le retiró la inmunidad para que fuera procesado. El jueves, el Congreso aceptó la renuncia del presidente.

La fiscal Thelma Aldana ha dicho que el ex mandatario es sospechoso de asociación ilícita, fraude y de recibir sobornos vinculados a una confabulación que se cree ha defraudado al gobierno millones de dólares.

Funcionarios presuntamente recibieron sobornos a cambio de permitir que empresas evadieran el pago de impuestos aduanales. Pérez Molina ha negado haber realizado algo ilegal.