Ahora que Cam Newton y los Panthers de Carolina son el primer equipo desde que se estableció el Sur de la NFC en 2002 en repetir como campeones divisionales, no ven motivos para no terminar en la cima una vez más.

Después de todo, ningún equipo finalizó con marca ganadora en la división el año pasado.

Una marca de 7-8-1 fue suficiente para que los Panthers terminaran por encima de Atlanta, New Orleans y Tampa Bay, y no está claro si alguno de esos equipos es mucho mejor.

Pero los Panthers lucieron como un equipo al alza en diciembre pasado, cuando tal vez salvaron el empleo del coach Ron Rivera al terminar la campaña regular con una racha de cuatro triunfos con los que se colaron a playoffs.

"Lo más importante es que debemos mantener nuestras expectativas y no dejar que las expectativas externas nos distraigan", aseguró Rivera. "Todo se remite a lo que esperamos de nosotros mismos y a dónde queremos llegar".

El optimismo del defensive end Mario Addison no se pudo ocultar cuando los Panthers se reunieron para comenzar el campo de entrenamiento.

"Vamos por todo", subrayó. "Contamos con todas las herramientas, solo debemos juntar todas las piezas. Veo un Súper Bowl, lo presiento".

Hace un año en estas épocas, New Orleans era una selección popular para ganar la división, e incluso aspirar al Súper Bowl. En su lugar, los Saints terminaron con registro de 7-9.

El coach Sean Payton respondió con una oleada de movimientos, ninguno más importante que canjear al estelar tight end, Jimmy Graham, a Seattle, para que un equipo con una nómina ajustada pudiera reubicar los recursos para atender las debilidades, especialmente en el costado defensivo.

Una de las constantes en New Orleans es el quarterback de 36 años, Drew Brees, quien empató con Ben Roethlisberger de Pittsburgh con el liderato en yardas aéreas de la NFL la temporada anterior con 4.952.

Sin embargo, fanáticos y analistas por igual hablan de que las habilidades del veterano pasador están en declive.

¿Su respuesta?

"No pongo atención a los rankings de postemporada, individuales o colectivos", dijo Brees. "No sé quién en la prensa fue el que dijo que no haríamos nada o que quedaríamos en quién sabe qué lugar en la división o que no iríamos a playoffs o que estoy acabado. Realmente no pongo atención, porque realmente no me importa. Porque en el fondo sé bien lo que va a pasar esta temporada".

Aquí un vistazo al Sur de la NFC:

NEWTON EN MOVIMIENTO: Los Panthers le dieron a Newton un nuevo contrato por 103 millones de dólares por cinco años hace unos meses, pero eso no significa que el coordinador ofensivo, Mike Shula, vaya a cambiar la forma en que utiliza a su atlético quarterback. Shula aseveró que seguirán utilizando a Newton en las formaciones zone read (lectura de zona) y no planean restringir a su pasador de 1,95 metros (6 pies 5 pulgadas) y 111 kilogramos (245 libras). Esa podría ser una forma de compensar la pérdida de su mejor receptor, Kelvin Benjamin, cuya lesión de rodilla en la pretemporada lo ausentará toda la campaña.

EL DESAFIO DE QUINN: El coach de primer año de los Falcons, Dan Quinn debe atender varias deficiencias. Hereda a una defensa que terminó el 2014 tan lejos como es posible de Seattle, la mejor de la NFL. Los Falcons permitieron la mayor cantidad de yardas en total y por la vía aérea en la liga. Estuvieron cerca del fondo en cuanto a capturas y puntos permitidos. El ataque de Atlanta tiene una base sólida con el quarterback Matt Ryan lanzándole pases a los wide receivers Julio Jones y Roddy White. Pero la línea ofensiva ha batallado y aún queda mucho por hacer en el juego terrestre.

LA TRANSFORMACIÓN DE LOS SAINTS. Los Saints esperan que una menor dependencia a Graham le dé balance a un ataque que sea menos predecible, como fue el caso en su equipo que ganó el Super Bowl de 2009. Los nuevos jugadores en el plantel incluyen al center Max Unger y al versátil running back C.J. Spiller. En la defensa, dos de los tres principales cornerbacks del equipo son nuevos: Brandon Browner y Delvin Breaux. Los novatos Stephone Anthony y Hau'oli Kikaha están designados como linebackers titulares. Los Saints terminaron en el penúltimo sitio defensivo de la temporada pasada, así que la presión recae en que el coordinador Rex Ryan, en su tercer año en New Orleans, mejor la unidad.

BUCANEROS CON ESPERANZA: Tampa Bay ha finalizado al fondo de la división los últimos cuatro años, y salir del sótano con un quarterback novato no será fácil. Sin embargo, los Buccaneers, confían en que la primera selección del draft, Jameis Winston, pueda ser la diferencia si una renovada línea ofensiva le otorga tiempo y abre huevos para el running back Doug Martin. El coach Lovie Smith también cuenta en que su defensa, liderada por el tackle Gerald McCoy y el linebacker Lavonte David, mejore. El registro de 2-14 de la campaña anterior fue el peor para la franquicia en 28 años, pero Smith asegura: "Es lo que hagamos este año, y sabemos lo que está en juego".

ORDEN FINAL PRONOSTICADO: Panthers, Saints, Falcons, Buccaneers.