Cuando DeMarco Murray cambió la estrella azul en su casco por unas alas blancas con plateado, el balance de poderes en el Este de la NFC pasó de los Cowboys de Dallas a los Eagles de Filadelfia.

Esa podría ser la diferencia en una división que ha tenido cuatro campeones distintos en los últimos cuatro años.

La temporada pasada, Murray ayudó a que los Cowboys pusieran fin a una serie de campañas mediocres gracias a una actuación histórica que catapultó a Dallas a 12 triunfos y su primer cetro divisional en cinco años.

Pero el estelar running back recibió una mejor oferta como agente libre en Filadelfia, donde Chip Kelly transformó al plantel luego de una temporada de 10 victorias que no fue suficiente para llevarlos a postemporada.

Murray es uno de cinco nuevos titulares en una ofensiva que ha lucido bien desde la llegada de Kelly en 2013. Se une al nuevo quarterback y ex compañero de cuarto en la universidad, Sam Bradford, quien se ha visto en gran forma durante la poca actividad que tuvo en pretemporada.

Aunque los Cowboys aún tienen a Tony Romo, Dez Bryant y tal vez a la mejor línea ofensiva de la liga, extrañaran a Murray, quien el año pasado impuso un récord de la franquicia al sumar 1.845 yardas terrestres.

"No escogemos a un jugador sobre otro para debilitar al equipo", dijo Kelly. "Sé que Dallas será un rival complicado cuando nos enfrentemos a ellos esta temporada".

Murray no tiene que cargar con la ofensiva en Filadelfia. Los Eagles también firmaron al running back Ryan Mathews, ex invitado al Pro Bowl, y cuentan con Darren Sproles.

Dallas cuenta con que Darren McFadden y Joseph Randle reemplacen los 497 acarreos de Murray.

"Creo que estaremos bien", señaló Randle.

Los Cowboys buscan ser el primer equipo en repetir en la cima del Este desde que los Eagles ganaron cuatro títulos divisionales en fila entre 2001 y 2004.

Los Giants de Nueva York y los Redskins de Washington no serán una amenaza.

Eli Manning, Odell Beckham Jr. y la ofensiva anotarán puntos, pero la defensiva es una interrogante en Nueva York. En tanto, los Redskins son una novela diaria, que alcanza los encabezados, pero por los motivos equivocados.

Aquí unas cuantas cosas a saber sobre el Este de la NFC:

CHIP AL MANDO: Kelly logró control de los movimientos de personal y realizó cambios drásticos. Se fueron LeSean McCoy, Nick Foles, Jeremy Maclin, Evan Mathis, Todd Herremans, Trent Cole, Cary Williams y otros jugadores que ayudaron a que los Eagles ganaran 20 juegos en las dos primeras campañas de Kelly en el equipo. Bradford llegó de San Luis y luce saludable tras dos operaciones en el ligamento cruzado anterior de la misma rodilla, que le obligaron a perderse los últimos 25 juegos. Llevó a la ofensiva a conseguir touchdown en cada una de sus cuatro series al mando en dos juegos de pretemporada.

El departamento con más mejorías en Filadelfia es la defensiva. Byron Maxwell y Walter Thurmond inyectan vida a un perímetro que lució pésimo las últimas dos temporadas, y Kiko Alonso solidifica a los siete frontales.

A LA DEFENSIVA: El éxito de Murray la temporada anterior no fue el único motivo por el que los Cowboys terminaron en mejor posición que Filadelfia. Una defensiva notablemente mejorada, al mando del coordinador Rod Marinelli, fue un factor crucial. La llegada del defensive end Greg Hardy, debe ser de ayuda una vez que termine su suspensión de cuatro partidos. Y el linebacker Sean Lee está de regreso tras una lesión en la rodilla. Pero el cornerback Orlando Scandrick (rodilla) se ausentará toda la temporada, y el linebacker Rolando McClain está suspendido por los primeros cuatro juegos.

Sin Murray, la ofensiva deberá depender más en el brazo de Tony Romo y el quarterback de 35 años de edad parece capaz de llevar la carga. Se recuperó de una operación en la espalda para gozar de una destacada temporada en 20145, y ahora luce más saludable que en los últimos años.

EL REGRESO DE 'SPAGS': El movimiento más importante que realizaron los Giants de cara a la nueva temporada fue la contratación del coordinador defensivo, Steve Spagnuolo, quien estuvo al mando de la unidad que venció a Tom Brady y los invictos Patriots en el Súper Bowl de 2008. Spagnuolo tiene un reto complicado con un departamento mermado. El estatus del defensive end Jason Pierre-Paul está en duda, el linebacker Jon Beason está lesionado nuevamente, y los safeties Bennett Jackson, Mykkele Thompson y Justin Currie se perderán toda la campaña. Manning y compañía deberán de encontrar la forma de ganar los encuentros con su ofensiva, si es que la defensa no mejora de manera drástica. Rueben Randle lo hizo bien cuando tomó el lugar del lesionado Víctor Cruz, dándole a Manning muchas opciones entre los receptores.

A CONFIAR EN KIRK: Kirk Cousins superó a Robert Griffin III por la posición como quarterback titular, un movimiento que podría marcar el fin de su tumultuosa estadía en Washington. El Novato Ofensivo del Año de 2012 ha estado plagado de lesiones desde que llevó a los Redskins al título divisional y se desgarró los ligamentos de la rodilla durante una derrota en playoffs en enero de 2013. Cousins tiene marca de 2-7 como titular en tres campañas como suplente de Griffin. Probablemente le pase mucho a DeSean Jackson y entregue muchos más balones a Alfred Morris.

Los Redskins perdieron a los tight ends Niles Paul y Logan Paulsen el resto de la temporada a causa de las lesiones. La defensiva también sufrió duros golpes de salud luego de que los linebackers Junior Galette y Adam Hayward resultaran lastimados y se ausentarán toda la campaña 2015.

ORDEN FINAL PRONOSTICADO: Eagles, Cowyboys, Giants y Redskins.