Arturo Vidal abandonó la concentración de la selección de Chile y regresó a Alemania con su club Bayern Munich, por lo que no jugará un partido amistoso ante Paraguay.

La "Roja" enfrenta el sábado en Santiago a Paraguay, en su primer amistoso luego de conquistar la Copa América en julio.

La federación chilena de fútbol informó el martes en un breve comunicado que Vidal pidió ser liberado de la concentración y del partido ante los paraguayos. Dijo que "el jugador solicitó su liberación por motivos personales y viaja hoy a Alemania".

Sin embargo, no viajó ese día a Alemania y por la noche fue visto en un lugar de esparcimiento nocturno junto a un grupo de amigos, según diversos informes de prensa en Chile.

Vidal protagonizó un escándalo en plena Copa América, cuando chocó su Ferrari mientras conducía ebrio tras una noche de casino con su esposa. El mediocampista de Bayern logró un acuerdo y aceptó disculparse públicamente, donar artículos deportivos, dar dos charlas a niños vulnerables, y tiene prohibido conducir vehículos durante dos años en Chile.

Ante múltiples rumores de que habría regresado con copas de más al lugar de concentración, Vidal reaccionó muy molesto y declaró que "por supuesto que me molesta (el rumor), porque me ensucia más la imagen y creo que en estos momentos estoy en uno de los equipos más fuertes del mundo y eso me afecta mucho".

"Me gustaría que me cuidaran más en Chile, pero algunas personas me embarran (me perjudican)", añadió.

Aseguró que su imprevisto viaje fue impulsado "por problemas familiares" y que estará de regresó para las eliminatorias mundialistas en octubre.