Al menos 9.500 personas han regresado a Nigeria desde Camerún, luego de que el gobierno camerunés dijera el mes pasado que expulsaría a los refugiados nigerianos no registrados, como parte del combate contra Boko Haram.

Algunas de las personas que han regresado acusaron a las autoridades camerunesas de maltrato, incluyendo ser hacinados en camiones, lo que provocó sofocación y supuestamente la muerte de algunos de los refugiados.

El funcionario de la Agencia Nacional de Manejo de Emergencias a cargo de los campamentos, Saad Bello, dijo que 9.500 personas han pasado a través del paso fronterizo de Sahuda en la provincia de Adamawa, y muchos de ellos son de la provincia de Borno, sede de constantes ataques de los extremistas de Boko Haram.

Casi 20.000 personas han muerto y casi 2 millones de se han visto en la necesidad de dejar sus casas en los seis años desde el levantamiento del grupo radical islámico.