Después de quejas por los planes de mantener a varias manzanas de distancia a la mayoría de los asistentes a los principales eventos del papa Francisco en Filadelfia, los organizadores anunciaron el jueves que el pontífice realizará dos recorridos por el centro de la ciudad y que habrá 30.000 boletos para que el público tenga una vista más cercana.

"Todo mundo quiere ver al papa, y eso lo entendemos totalmente", dijo Donna Crilley Farrell, directora ejecutiva del Encuentro Mundial de Familias, la conferencia católica trienal que atrajo al papa Francisco a Filadelfia.

Farrell señaló que los desfiles, a lo largo del bulevar Benjamin Franklin donde el pontífice asistirá a la ceremonia de clausura del Encuentro Mundial el 26 de septiembre y celebrará una misa el 27, darán a todos la oportunidad de ver al papa de cerca.

Farrell se movilizó rápidamente para responder a las críticas sobre los planes iniciales convocando a una conferencia de prensa afuera de su oficina después de que, dijo, fue cogida desprevenida por un anuncio el miércoles del Servicio Secreto que revelaba el plan de entrega de boletos.

Un espacio de dos cuadras y media desde el escenario y altar del papa Francisco en un parque cerca del Museo de Arte de Filadelfia a la fuente de Logan Circle está siendo apartado para los tenedores de boletos.

La Arquidiócesis de Filadelfia dijo la tarde del jueves que un mapa publicado por el Servicio Secreto había dejado la impresión de que la zona de boletos era del doble de tamaño, colocando a quienes no tuvieran boleto a cinco cuadras del pontífice.

Los boletos serán gratuitos, pero difíciles de conseguir.

Aparte de la cuota de público anunciada el jueves de 10.000 personas para cada uno de los tres eventos al aire libre del papa Francisco, los boletos están siendo entregados únicamente a feligreses e invitados especiales. Los organizadores no han dicho cuánto boletos se imprimirán o cuántos se darán a patrocinadores del evento.