Turquía expresó escepticismo en relación a los informes de que ciudadanos suyos están involucrados en el bombardeo del sitio emblemático de Bangkok del 17 de agosto en donde 20 personas murieron, al decir el jueves que no había recibido notificación oficial de Tailandia.

La embajada turca dijo en una declaración que no había recibido información de las autoridades tailandesas sobre las nacionalidades de los sospechosos. Las autoridades tailandesas insinuaron que por lo menos dos de los ocho sospechosos son posiblemente turcos.

El nexo con Turquía ha impulsado la teoría de que los sospechosos son parte de un grupo que busca vengar la repatriación forzada de Tailandia de más de 100 uigures a China en julio. Tailandia se considera paso para los uigures chinos que intentan llegar a Turquía.

Los uigures están emparentados con los turcos y Turquía es hogar de una gran comunidad uigur. El sitio del bombardeo, el santuario de Erawan, es especialmente popular entre los turistas chinos, lo que aumenta la especulación de que pudo haber estado bajo la mira por gente que considera que los uigures son oprimidos por el gobierno chino.

En otro hallazgo que podría fundamentar un lazo con los uigures, la policía dijo el jueves que el hombre arrestado el martes, considerado sospechoso principal del ataque, portaba un pasaporte chino. El pasaporte indicaba que era de la región occidental de Sinkiang, pero las autoridades tailandesas no han verificado su autenticidad, dijo el vocero de la policía nacional, Prawut Thavornsiri.

Las autoridades identificaron el jueves al sospechoso como Jusufu Meeraili y dijeron que se enfrenta a cargos por poseer explosivos sin autorización.

La otra sospechosa es una mujer tailandesa que se dice está casada con un hombre turco. Ambos son buscados por la policía tailandesa.

Las autoridades turcas han tenido cuidado de no expresar públicamente que el caso podría estar relacionado con los uigures. Dicen que tal especulación podría afectar a las relaciones internacionales y al turismo.

"Hemos acordado no mencionar el nombre del país, el nombre del grupo ni la religión", dijo el jueves Thavornsiri cuando se le preguntó si había lazos con los uigures.

La declaración de la embajada enfatizó la confusión que rodea la investigación en curso.