Por primera vez en su carrera, Mariana Duque-Mariño está en la tercera ronda de un torneo de Grand Slam, y la colombiana se ha abierto paso a esa instancia en el Abierto de Estados Unidas gracias a victorias ante rivales que recibieron wildcards.

Duque-Mariño venció el miércoles 6-1, 5-7, 6-2 a la francesa Oceane Dodin en Flushing Meadows.

Campeona de los recientes Juegos Panamericanos de Toronto, Duque-Mariño aprovechó cinco de 13 oportunidades de quiebre que dispuso y metió 10 aces para conseguir la victoria en 1 hora y 57 minutos ante una rival que entró al cuadro principal del torneo gracias a una invitación de los organizadores.

Se trata de la primera vez que una tenista colombiana alcanza la tercera ronda en el US Open desde la campaña de Fabiola Zuluaga en la edición de 2004. Y es lo más lejos que llega una colombiana en un Grand Slam desde la tercera ronda de Catalina Castaño en Wimbledon 2008.

"Ahora he caído en cuenta", dijo Duque-Mariño. "Ha sido el sueño de toda mi vida estar en este nivel. Creo que con 26 años he madurado y aprendido muchas cosas, espero seguir en esta línea".

Duque-Mariño, que inició la semana como número 96 del mundo, había vencido el lunes por 6-3, 6-1 a Sofia Kenin, una adolescente estadounidense de 16 años que debutó en un Grand Slam tras recibir una invitación. Dodin, 128 del ranking de la WTA, había sorprendido 2-6, 7-5, 6-3 a la serbia Jelena Jankovic, 21era cabeza de serie.

"Estoy más feliz es por el nivel de mi juego que he venido teniendo, estoy de menos a más", dijo la bogotana.

En la siguiente ronda, Duque-Mariño se enfrentará con la italiana Roberta Vinci, quien venció 2-6, 6-3, 6-1 a la checa Denisa Allertova.

Vinci venció a la colombiana en el único duelo previo entre ambas, definido a tres sets en el torneo de Fez, Marruecos, en 2009.

"Le pega con mucho slice al revés y tiene una fuerte derecha", comentó Duque-Mariño. "Me gusta el enfrentamiento, porque juega parecido a mí. Quiero seguir avanzando".