El ministro de deportes de Rusia, Vitaly Mutko, tomó control el miércoles de la asociación de fútbol de su país en anticipo a la Copa Mundial del 2018 y prometió fondos del gobierno para el deporte.

La medida de Mutko, que también supervisa los preparativos rusos para el mundial, tiene lugar en momentos en que fiscales suizos investigan una supuesta corrupción en el proceso de postulación en que Rusia consiguió la organización del evento. Mutko ha sido miembro del comité ejecutivo de la FIFA desde el 2009 y desempeñó un papel prominente en la promoción de la candidatura rusa.

El dirigente fue presidente de la Unión Rusa de Fútbol de 2005 a 2009 y sucede a Nikolai Tostykh, que fue despedido en mayo después de disputas por las deudas de la organización.

Después que fue elegido el miércoles sin oposición, Mutko afirmó que el gobierno planeaba invertir 7.000 millones de rublos (100 millones de dólares) para promover el fútbol.

"Debemos organizar un sistema preciso de administrar el fútbol para descubrir el potencial de nuestro fútbol, que está allí. Ese es el objetivo estratégico más importante", afirmó en comentarios reportados por la agencia R-Sport.

Mutko también habló sobre la posibilidad de reforzar las finanza de la Unión Rusa de Fútbol con un posible nuevo patrocinio de 3.000 millones de rublos (44 millones de dólares), con un primer contrato que podría ser firmado el jueves por la mañana, reportó R-Sport.

El único rival de Mutko para el cargo, el legislador nacionalista Igor Lebedev, se retiró de la puja después de convenir un acuerdo con Mutko para unirse al comité ejecutivo de la Unión, lo que hizo el miércoles.