La policía española anunció la detención de Antonio Amaya, defensor de Rayo Vallecano, por conducir a 234 kilómetros (145 millas) por hora.

La Guardia Civil dijo que el futbolista de 32 años fue sorprendido a esa alta velocidad al volante de un Porsche Panamera después que el radar lo detectó en una carretera al sur de Madrid. El límite de velocidad en ese sector es de 100 kilómetros (62 millas) por hora.

La penalidad por conducir a tan alta velocidad puede incluir una pena de prisión o el pago de una multa elevada --dependiendo de sus antecedentes como conductor-- y la pérdida de la licencia para manejar.