Los pedidos a las fábricas estadounidenses registraron una leve alza en julio, especialmente en el sector automovilístico, que registró el mayor aumento en un año. En tanto, la productividad en Estados Unidos subió a su tasa más acelerada desde el 2013, al tiempo que bajaron los costos de mano de obra.

El Departamento de Comercio dijo el miércoles que los pedidos a las fábricas subieron 0,4% en julio, tras un aumento de 2,2% en junio.

Para julio, los pedidos de automóviles registraron un avance de 4%, el mayor desde julio del año previo.

Una categoría clave que sigue los planes de inversiones de las empresas subió 2,1%, su mayor ganancia en 13 meses.

El modesto incremento de los pedidos refleja que el sector manufacturero sigue batallando con una serie de problemas, desde la baja de los precios de los combustibles hasta la fortaleza del dólar, que daña las exportaciones.

La productividad subió a una tasa anual de 3,3% en el trimestre abril-junio, dijo el departamento del Trabajo. En el primer trimestre había bajado 1,1%.

Los costos de mano de obra cayeron a una tasa anual de 1,4% en el segundo trimestre, indicando que los salarios no están subiendo pese a declinaciones en el desempleo.

Pese a la fuerte alza en el segundo trimestre, la productividad en el último año ha subido apenas 0,7%, muy por debajo del promedio a largo plazo de 2,2%. Un crecimiento más rápido en la productividad permite a los empleadores elevar los salarios sin que aumente la inflación.