La policía boliviana identificó al brasileño muerto en un tiroteo con agentes antidrogas cuando fue sorprendido cargando 300 kilos de cocaína a una avioneta.

Se trata de Wagner Santulhao Pissicheli, de 56 años, quien de acuerdo con un informe del Ministerio de Gobierno fue descubierto el martes por las fuerzas de seguridad cuando junto a un paraguayo cargaba la droga a una aeronave en una hacienda de la localidad de Santa Rosa, 540 kilómetros al este de La Paz.

Los sospechosos se resistieron con armas de fuego. La avioneta se incendió y el brasileño murió cuando era llevado a Santa Cruz, según el informe.

El jefe de la policía antidrogas, coronel Santiago Delgadillo, dijo que los agentes continuaban rastrillando la zona para dar con fugitivos que huyeron al monte, entre los que podría haber heridos.

A pesar del éxito en la reducción de los cultivos, el gobierno de Evo Morales enfrenta un creciente tráfico de cocaína peruana por territorio boliviano y por la diversificación de las redes locales de narcotraficantes conectadas con carteles internacionales, según expertos y autoridades.

En lo que va del año se decomisaron casi 15 toneladas de cocaína, 24 avionetas y más de un centenar de cisternas que traficaban cocaína. Asimismo la policía destruyó 38 laboratorios de purificación de la droga y 34 laboratorios de reciclaje que eran operados por mafias bolivianas, peruanas, colombianas y brasileñas, según informes oficiales.