Los profesores de secundaria de Montevideo decidieron el miércoles a la noche poner fin a una huelga que se extendió más de dos semanas en reclamo de mejores salarios y un aumento del presupuesto educativo.

El dirigente sindical Julio Moreira anunció el término de la huelga luego de una asamblea pero aclaró que continúa el conflicto que los llevó a la paralización. "Simplemente se inicia una nueva etapa", dijo a la prensa.

Los docentes de otras ciudades del país y los maestros de primaria de la capital que también realizaban la huelga habían aceptado regresar este miércoles a sus puestos de trabajo, si bien mantienen sus reclamos de mejoras salariales.

El ministro de Trabajo, Ernesto Murro, había anunciado horas antes que el gobierno retiraría su oferta de aumento salarial si los sindicatos no levantaban la huelga y destinaría ese dinero a mejorar la infraestructura del sistema educativo.

Los docentes reclaman un salario mínimo de 30.000 pesos (unos 1.040 dólares) y rechazan una propuesta de las autoridades de recibir aumentos graduales anuales hasta llevar el salario mínimo a 25.000 pesos (unos 865 dólares) al fin del período de gobierno del presidente Tabaré Vázquez en 2020.

Los paros, que comenzaron hace más de dos semanas, afectaron a unos 350.000 niños que concurren a las escuelas públicas y 290.000 adolescentes que asisten a los centros de estudio estatales de secundaria. La población total de Uruguay es de 3,3 millones de habitantes.

Los sindicatos también reclaman el 6% del Producto Bruto Interno para los presupuestos educativos y rechazan una propuesta del gobierno de condicionar un eventual aumento de sueldos al cumplimiento de metas educativas y al compromiso de no realizar huelgas.

Los paros coinciden con la elaboración del presupuesto quinquenal, del que dependen los ajustes de salarios de los docentes y otros funcionarios públicos, y que el gobierno ya entregó al Parlamento para su consideración.