Las ocho personas arrestadas hasta ahora en una confabulación para recibir pagos por adopciones son padres adoptivos, mientras que los líderes de la banda delictiva siguen prófugos, dijo el martes el procurador de Sonora.

Las autoridades revelaron la semana pasada que un funcionario de bienestar infantil en este estado fronterizo con Estados Unidos tomó al menos nueve bebés de madres pobres o adictas a las drogas y los ofreció en adopción con documentos falsos por entre 5.000 y 9.000 dólares.

El procurador de justicia estatal Carlos Navarro dijo a la prensa local que los tres niños recuperados hasta ahora fueron entregados a la agencia de bienestar infantil para su custodia.

Navarro señaló que los padres adoptivos han cooperado y podrían obtener libertad bajo fianza, pero que aún enfrentan posibles sentencias de seis meses a seis años de prisión.

El procurador dijo al canal de televisión Milenio que las madres biológicas quizá no querían a los bebés.