Estos son "días difíciles" para Garbiñe Muguruza.

Justo antes del Abierto de Estados Unidos, la tenista hispano-venezolana tomó la decisión de romper con Alejo Mancisidor, el entrenador con el que logró abrirse paso entre las 10 primeras del mundo y alcanzar la final del último torneo de Wimbledon.

La noticia del rompimiento se produjo luego que Muguruza encajó derrotas al debutar en sus dos torneos posteriores tras su actuación en el All England Club.

Novena preclasificada en el último Grand Slam de la temporada, Muguruza rompió la mala racha el martes, con una victoria por 6-2, 6-4 sobre la alemana Carina Witthoeft. Fue su primer triunfo en Flushing Meadows tras sufrir derrotas en sus dos previas actuaciones.

"Han sido días muy difíciles por el cambio de entrenador, algo que no pasa todo los días", dijo Muguruza. "Pero he entrado muy concentrada en hacer mi juego".

El rompimiento con Mancisidor se dio tras perder en Cincinnati, y en el US Open está contando con la ayuda de Conchita Martínez, la capitana de los equipos españoles de la Copa Federación y Copa Davis.

Sobre el cambio de entrenador, Muguruza no entró en detalles.

"Fue una relación de padre e hija pero las cosas van cambiando. Yo siempre le he agradecido todo lo que ha hecho por mí. Ahora hay que mirar para adelante y estar concentrada en este torneo", dijo la jugadora de 21 años.

"Estábamos viendo las cosas de distinta manera y al final las relaciones se desgastan con el tiempo", añadió.

En su cuenta de Facebook, Mancisidor escribió el fin de semana que "nunca es agradable cuando se acaban los proyectos (y menos cuando hace 2 meses estaba en el All England Club coacheando la final de Wimbledon)".

Sobre el hecho de tomar una determinación de semejante magnitud en la antesala de un torneo trascendental, Muguruza indicó que el "cambio que era necesario" y que "no hay un momento para tomar una decisión así".

Muguruza manifestó que en Nueva York quiere seguir la misma mentalidad con la que afrontó Wimbledon, donde perdió ante Serena Williams en la final.

"Aquí nunca había jugado bien, me habían tocado partidos incómodos", afirmó. "Voy a intentar hace lo mejor que pueda, ir partido a partido, como en Wimbledon".

En la segunda ronda, Muguruza se medirá contra la británica Johanna Konta, quien venció 6-3, 6-0 a la estadounidense Louisa Chirico.