Con sólo dos grandes figuras y un puñado de jóvenes que debutan en un torneo grande, las posibilidades de que Argentina consiguiera uno de los pasajes a los Juegos Olímpicos parecían inferiores a las de años anteriores, cuando una "Generación Dorada" acostumbró al mundo a grandes actuaciones.

Después de dos partidos del Preolímpico esa premisa parece errónea.

Menos de 24 horas después de superar a Puerto Rico, los argentinos se impusieron 94-87 a un equipo de Canadá que se presentó en el torneo con sus nueve jugadores de NBA. Argentina se colocó así en una foja de 2-0 y como un sólido candidato a conseguir uno de los dos pasajes en disputa para Río 2016.

Luis Scola, quien junto con Andrés Nocioni, son los únicos dos jugadores que permanecen de aquel equipo que lo ganó todo y que convirtió a Argentina en potencia del orbe, anotó 35 puntos y descolgó 13 rebotes.

Nocioni fue el tercer mejor anotador con 15 unidades.

"Argentina está jugando no al límite de sus posibilidades pero muy cerca de su techo", dijo el entrenador Sergio Hernández. "Este equipo tiene una renovación muy grande, hay jugadores aquí que por primera vez se están poniendo la camiseta de la absoluta".

El base Nicolás Laprovittola es uno de esos jugadores y el martes aportó 20 puntos. Una noche antes, frente a los puertorriqueños, fue Patricio Garino el complemento perfecto para los dos veteranos, que figuraron en el equipo que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, el logro más grande en la historia del básquetbol argentino.

Otros jugadores de aquella escuadra, como el estelar Manu Ginobili, Fabricio Oberto, Carlos Delfino y Leonardo Gutiérrez, marcaron una época para el básquetbol argentino. Algunos ya están retirados y otros no asistieron al torneo por diferentes motivos.

Parecía que sin ellos y sin Pablo Prigioni, armador de los Knicks de Nueva York, las posibilidades de los argentinos serían menores.

"Estábamos acostumbrados a siempre jugar con Prigioni, con Nocioni, Scola, Ginobili...por nombrar a algunos jugadores. Pero ahora, si quitas a Scola y Nocioni el equipo tiene 24 años de edad promedio", agregó Hernández.

Además de esa medalla de oro en Atenas, la "Generación Dorada" ganó un bronce en Beijing 2008 y un subcampeonato mundial en el 2002.

"Lo más importante que dejó la generación dorada es una escuela que tiene una línea definida y que cuando cambien las piezas es inevitable que el que entra sepa la idea general del juego", agregó el estratega. "Laprovittola y (Facundo) Campazzo, que tienen poco tiempo, saben que aquí no pueden tirar como en sus equipos. Hay un rol definido y hay que respetar la ciencia del juego. En Argentina no somos los más altos ni los más fuertes ni los más rápidos, pero tenemos que encontrar una forma de poder ganar".