La fiscalía federal presentó formalmente cargos por corrupción el martes contra el ex director de Eletronuclear, la compañía estatal que opera las dos plantas de energía atómica en Brasil, por su presunta participación en un escándalo de sobornos.

En un comunicado, la fiscalía informó que ha acusado a Othon Luiz Pinheiro da Silva de lavado de dinero y corrupción por presuntamente haber aceptado 4,5 millones de reales (1,22 millones de dólares) en sobornos de compañías constructoras por contratos que incluyeron la construcción de la planta nuclear Angra 3 en Río de Janeiro.

Los fiscales también presentaron cargos a otras 14 personas en el caso, entre ellos Flavio David Barra, el ejecutivo de energía de mayor rango en la constructora Andrade Gutiérrez, así como la hija de Da Silva, Ana Cristina Toniolo. Da Silva, su hija y Barra han negado haber cometido algún ilícito.

Las llamadas realizadas a Eletronuclear en busca de comentarios no fueron respondidas.

Da Silva, almirante de la Marina jubilado e ingeniero nuclear, fue detenido a finales de julio, una semana después de que renunció al cargo de director general de esa empresa estatal.

Durante el régimen militar en Brasil de 1964 a 1985, dirigió el programa secreto brasileño para perfeccionar la tecnología necesaria con el fin de transformar uranio en combustible y con ello generar electricidad en plantas nucleares. Da Silva también supervisó el proyecto en curso para construir un submarino operado con energía atómica.

Los cargos se presentaron en momentos en que la policía y la fiscalía tratan de determinar si una conspiración de sobornos en torno a la petrolera estatal Petrobras se extiende a otras compañías del gobierno, incluida la compañía proveedora de energía eléctrica Eletrobras, de la que Eletronuclear es una subsidiaria.

La fiscalía señaló que el complot implicó cerca de 2.000 millones de dólares en sobornos y otros fondos ilícitos. Al parecer parte de ese dinero fue canalizado de vuelta al Partido de los Trabajadores en el poder y a los fondos de campaña de sus aliados. También se presume que incluyó un pago de sobornos a ejecutivos de Petrobras a cambio de contratos inflados.