Autoridades de una ciudad del centro del país develaron el martes una estatua del exdictador mexicano Porfirio Díaz para honrar sus contribuciones al desarrollo económico.

Cerca de 600 personas asistieron a la ceremonia en la ciudad de Orizaba, en el estado de Veracruz, donde se colocó la estatua de bronce de 3,2 metros de Díaz, en la que se le ve con uniforme militar y una espada.

El vocero de la alcaldía de Orizaba, Javier Puga, dijo que la ciudad no niega los errores de Díaz, pero que quiere reconocer su contribución a la una vez próspera industria de la zona.

"Reconocemos los errores que tuvo el general Díaz", dijo Puga.

Sin embargo, añadió que "la parte que se está reconociendo por parte del municipio es el desarrollo que tuvo particularmente Orizaba durante su gobierno", en referencia sobre todo a la industria textil.

Hubo discursos de algunos familiares de Diaz, pero también gritos de "asesino" por parte de algunos asistentes.

Díaz gobernó México entre 1877 y 1910.

Su brutal gobierno detonó la Revolución Mexicana, pero también es considerado como un modernizador. Su gobierno trajo al país el ferrocarril, la energía y la inversión extranjera a proyectos de México.

En 1907, su gobierno masacró a por lo menos 400 trabajadores en huelga de la fábrica textil en Rio Blanco, Veracruz, fue uno de los capítulos más sangrientos de su régimen.

El alcalde Orizaba, Juan Manuel Diez, pagó la estatua con dinero propio, aseguró su portavoz.

"Si el próximo alcalde no quiere la estatua, pues que se la devuelvan y ya", dijo Puga.