Wall Street tuvo el martes otra fuerte caída después de que un informe económico en China reavivó temores de que la segunda economía más grande del mundo está desacelerándose más de lo que se anticipaba.

La racha de ventas de la jornada se sumó a las que han sido algunas semanas difíciles para la bolsa de Estados Unidos y los mercados internacionales. Las acciones negociadas en Wall Street cerraron apenas su peor mes en más de tres años. La caída del martes acabó además con la esperanza de que con las transacciones relativamente tranquilas del viernes y el martes se hubieran terminado los cambios desenfrenados en el mercado bursátil.

"Este mercado continúa frágil", dijo Jack Ablin, director de inversión del BMO Private Bank. "No hay nada que esté mal en lo fundamental en la economía de Estados Unidos, pero estamos atravesando por este proceso de corrección. Tenemos un camino turbulento ante nosotros".

Los precios de las acciones iniciaron el día con una fuerte pérdida y nunca se recuperaron, en una jornada en la que el promedio industrial Dow Jones llegó a caer hasta 548 puntos. Ninguna parte del mercado se salvó. Los 10 sectores industriales del índice Standard & Poor's 500 perdieron más de 2%, y sólo tres acciones en dicho índice cerraron con ganancias.

"Los mercados relativamente tranquilos del lunes son un recuerdo distante luego que datos surgidos de China y el comportamiento de las acciones en ese país detonaron otra... reacción severa del mundo en desarrollo", dijo John Briggs, director de estrategia de inversión en instrumentos de renta fija de RBS.

Al final de la sesión, el Dow perdió 469,68 puntos, el 2,8%, a 16.058,35, mientras que el S&P 500 cayó 58,33 unidades, el 3%, a 1.913,85. El indicador compuesto Nasdaq retrocedió 140,40 puntos, el 2,9 %, a 4.636,10.

Como ha ocurrido en las últimas semanas, la racha de ventas y los problemas iniciaron en Asia.

Una indicador oficial de la producción manufacturera china cayó el mes pasado a su nivel más bajo en tres años, otra señal de desaceleración del ritmo de crecimiento de ese país. El índice de producción manufacturera, que encuesta a gerentes de adquisiciones de fábricas, cayó a una lectura de 49,7 en agosto, de 50,0 en julio. Una lectura debajo de 50 indica contracción.

Con la noticia, los precios de las acciones se desplomaron y el índice Compuesto de Shanghai cerró con pérdida de 1,2%. El indicador ha perdido 38% de su valor desde que alcanzó un nivel máximo en junio.

La economía china ha sido el enfoque de atención de los inversionistas en los últimos meses, y las preocupaciones se han intensificado en las últimas tres semanas. China devaluó su moneda, el yuan, a mediados de agosto. Los inversionistas interpretaron la medida como un signo de que la economía china no estaba teniendo un desempeño tan bueno como se reportó previamente.

Los inversionistas se movieron el martes a mercados tradicionalmente seguros, como el de los bonos y el oro. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años bajó a 2,16%, de 2,22% del lunes, mientras que el precio del oro subió 7,30 dólares, el 0,6%, a 1.139,80 dólares por onza.

Por su parte, el precio del petróleo estadounidense de referencia cayó 3,79 dólares, para cerrar en 45,41 dólares por barril en el mercado de materias primas de Nueva York. El crudo Brent perdió 4,59 dólares en Londres y cerró en 49,56 dólares por barril.

Los mercados en Europa bajaron fuertemente. El DAX de Alemania cayó 2,4%, el CAC-40 de Francia perdió 2,4% y el FTSE 100 de Gran Bretaña declinó 3%.

En Asia, el Nikkei 225 de Japón descendió 3,8%.