El gobierno argentino celebró el martes un fallo de una corte de apelaciones de Nueva York que desestimó la posibilidad de embargar fondos del Banco Central del país sudamericano como habían solicitado fondos de cobertura que litigan contra Argentina.

"El patrimonio es la prenda común de los acreedores y cuanto más chico es el patrimonio, porque se lo va restringiendo por distintas razones... se hacen cada vez más chicas las posibilidades de reclamo y por supuesto se hace más chico el poder de fuego", dijo a periodistas el jefe de gabinete Aníbal Fernández al analizar el revés sufrido por los llamados "fondos buitre".

Una corte de apelaciones de Nueva York falló el lunes a favor de Argentina al desestimar una decisión judicial previa que permitía a esos fondos someter activos del Banco Central argentino a un posible embargo.

La corte de apelaciones del Segundo Circuito revirtió un fallo de 2013 del juez Thomas Griesa que negaba al Banco Central su pedido de rechazo del reclamo de esos fondos, que exigen a Argentina que cancele bonos en cese de pagos desde 2001. La decisión del lunes afecta a unos 2.400 millones de dólares que los fondos de cobertura quieren embargar.

En tanto, el presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, dijo a Radio del Plata que la medida "es un triunfo muy importante para la Argentina y una derrota para los fondos buitre... Es una muy buena noticia para el mercado, tras un ataque sin precedentes y sin razonabilidad jurídica".

La corte declaró el lunes que el banco "tiene derecho a invocar su propia inmunidad soberana" para evitar la responsabilidad de pago y que los fondos no lograron demostrar que el banco es el "alter ego" de Argentina.

A pesar de la medida favorable, el tribunal destacó que la decisión no pretende permitir que el país "evite sus obligaciones o continúe eludiendo las deudas que tiene la habilidad de pagar, aunque sospechamos que ése será el desafortunado y predecible resultado de nuestra decisión".

El fallo es el último de un largo proceso judicial. En 2012 Griesa falló a favor de los fondos que reclaman al país sudamericano el pago de unos 1.600 millones de dólares en bonos. El juez consideró que si Argentina pagaba intereses a acreedores que aceptaron las reestructuraciones de deuda de 2005 y 2010 entonces también debía pagar lo que debe a los fondos litigantes. El dictamen se basó en el principio de "pari passu" o tratamiento equitativo. Argentina se ha negado a cumplir la decisión de Griesa.