Los profesores de secundaria y los maestros de primaria de Montevideo y otras ciudades decidieron el martes mantener la huelga que lleva más de dos semanas en reclamo de mejores salarios y un aumento del presupuesto educativo.

Los docentes de la capital rechazaron un preacuerdo propuesto por el gobierno y estimaron como insuficiente un gesto conciliador del presidente Tabaré Vázquez, quien para distender el conflicto dejó el lunes sin efecto un decreto que los obligaba a reintegrarse al trabajo en forma inmediata.

En un acta elaborada el domingo en la noche tras una reunión entre integrantes del gobierno y dirigentes de los sindicatos se estableció que las clases se reanudarían el martes en todo el país mientras se iniciaba una negociación tendiente a un acuerdo salarial con los docentes. Sin embargo, las asambleas de los sindicatos de profesores y maestros de la capital y otras ciudades rechazaron la propuesta y decidieron continuar la huelga en espera de una mejor oferta.

Los docentes reclaman un salario mínimo de 30.000 pesos (unos 1.040 dólares) y rechazan una propuesta de las autoridades de llevar el salario mínimo a 25.000 pesos (unos 865 dólares).

Los paros, que comenzaron más de dos semanas atrás, afectan a unos 350.000 niños que concurren a las escuelas públicas y 290.000 adolescentes que asisten a los centros de estudio estatales de secundaria. La población total de Uruguay es de 3,3 millones de habitantes.

Los sindicatos también reclaman el 6% del Producto Bruto Interno para los presupuestos educativos y rechazan una propuesta del gobierno de condicionar un eventual aumento de sueldos al cumplimiento de metas educativas y al compromiso de no realizar huelgas.

Los paros coinciden con la elaboración del presupuesto quinquenal, del que dependen los ajustes de salarios de los docentes y otros funcionarios públicos, y que el gobierno ya entregó al Parlamento para su consideración.