El actor Forest Whitaker, ganador de un Oscar de la Academia y embajador de buena voluntad de Naciones Unidas, instó a legisladores de todo el mundo a ayudar ex niños soldados en Uganda, Sudán del Sur y Mianmar, miembros de pandillas en México y Estados Unidos y huérfanos de Siria y otros países.

Whitaker, enviado de la Organización de la ONU para Educación, Ciencia y Cultura, dijo que muchos jóvenes en todo el mundo se sienten marginados porque nadie les escucha y creen que su único recurso es la violencia y el extremismo.

El actor fue el principal orador de la 4ta Conferencia Mundial de Presidentes de Parlamentos organizada por la Unión Interparlamentaria y que se inauguró el lunes.

Whitaker dijo que, tras una década de trabajo con hombres y mujeres jóvenes, percibe que comparten un "profundo y generalizado descontento con el statu quo político" y que luchan "para definir sus identidades y descubrir sus propósitos".

"Tienen que ayudar a estar personas a encontrar su camino para que puedan ser fuertes", dijo Whitaker a presidentes de parlamentos de más de 120 naciones. "Tienen que demostrar que todo el mundo importa, y que en democracia cada personas tiene poder y eficacia. Tienen que convencerlos para que tengan esperanza de nuevo".

De otro modo, advirtió, creerán el extremismo, la intolerancia, la violencia y el racismo.

"No podemos rendirnos con la generación actual y volver a intentarlo con la siguiente", dijo. "Tenemos que cuidar a esas mujeres y a esos hombres jóvenes ahora".

Whitaker ganó un Oscar por su interpretación del dictador ugandés Idi Amin en el filme de 2006 "The Last King of Scotland".