Un mexicano fue sentenciado a 10 años de cárcel que deberá purgar en una prisión federal por entregar granadas a agentes encubiertos.

Mario Alberto García Balderas, de 45 años, recibió la pena máxima posible después que un jurado federal lo declaró culpable de estar sin permiso en Estados Unidos y de cometer un delito grave con la posesión de un arma de fuego, dijo el lunes la oficina del fiscal federal para el distrito sur de Texas.

García Balderas fue sentenciado por separado a 96 meses de cárcel en una prisión federal por entrar nuevamente sin permiso en Estados Unidos después de que lo deportaran, cargo del que ya se había declarado culpable.

Durante el juicio, agentes de Seguridad Nacional testificaron que García Balderas había vendido granadas a agentes encubiertos en tres ocasiones.