EEUU: fase final de juicio a guatemalteco

Luego de cuatro días de testimonios gráficos, comenzaron el lunes los alegatos finales en el juicio a un ex soldado guatemalteco acusado de mentir en su solicitud de naturalización en Estados Unidos sobre su presunto papel en una matanza hace tres decenios en su país.

Jorge Sosa está acusado de hacer declaraciones falsas y obtener ilegalmente la ciudadanía estadounidense.

La fiscalía dijo que Sosa no reveló su servicio militar ni su papel en la masacre de al menos 160 personas en la aldea de Dos Erres durante la guerra civil de Guatemala en 1982.

"Este hombre fue uno de los oficiales, uno de los líderes de una unidad que transformó una misión para recuperar fusiles en una masacre sin sentido", le dijo el fiscal Brian Skaret a los jurados.

Si resulta convicto, el subteniente de 55 años enfrentaría hasta 15 años en una prisión federal y perdería su ciudadanía estadounidense.

Aunque no se trata de un juicio por crímenes de guerra, el proceso ha traído recuerdos inquietantes de una guerra civil de 36 años que cobró las vidas de 200.000 guatemaltecos. El juicio se realiza ante una corte en el condado californiano de Riverside, donde Sosa vivió y enseñó karate.

La fiscalía dice que Sosa era miembro de una patrulla de las fuerzas especiales que rodeó Dos Erres en diciembre de 1982 en busca de armas supuestamente robadas por guerrilleros. Las armas nunca fueron encontradas y los fiscales dicen que la patrulla decidió matar a todos los residentes de la aldea luego que algunos de los soldados comenzaron a violar a las mujeres.

Más de dos décadas después, Sosa no mencionó su servicio militar ni su papel en la matanza en su solicitud para hacerse ciudadano estadounidense, pese a que el documento inquiere sobre afiliaciones pasadas y crímenes.

"No estamos aquí para enjuiciarle por lo que hizo ese día en el pozo. De hecho, no tendríamos nada que ver con ello, excepto que él huyó", dijo Skaret. "Huyó de su pasado, trató de encontrar escondite en nuestro país".

El abogado de Sosa, Shashi Kewalramani, dijo que el gobierno sabía que su cliente había estado en el ejército porque él se lo dijo a funcionarios cuando trató infructuosamente de obtener asilo en 1985, y mencionó esa solicitud más adelante durante el proceso de naturalización.

Durante el juicio, dos ex soldados dijeron que vieron a Sosa parado junto al pozo adonde se les ordenó llevar a los aldeanos para acribillarlos a tiros. Agregaron que Sosa disparó su fusil contra las víctimas dentro del pozo. Uno de los sobrevivientes de la matanza describió el horror de ver a los soldados cuando azotaban las cabezas de niños contra un árbol y lanzaban los cuerpos al pozo, o de ver a su madre rogando por su vida.

Las autoridades guatemaltecas han dicho que esperan que Sosa sea extraditado para enfrentar cargos por la matanza.