Permiten nuevas pruebas en juicio de Amanda Knox

La corte de apelaciones en Florencia donde se lleva a cabo el tercer juicio de la estudiante estadounidense Amanda Knox por el asesinato de su compañera de habitación, accedió el lunes a realizar análisis adicionales de ADN a la presunta arma homicida, pero rechazó más de una decena de peticiones más de la defensa, que buscaban la presentación de nuevos testimonios o evidencias.

En el primer día del juicio, el juez Alessandro Nencini dijo que la corte accedió al análisis de un rastro de ADN que no se había examinado antes en el cuchillo que según los fiscales se utilizó para matar a la estudiante británica Meredith Kercher. Esa muestra se consideró antes muy pequeña para ser analizada.

La Corte Suprema de Italia ordenó un nuevo juicio para Knox y su ex novio italiano, con lo que revocó la absolución que recibió en 2011 por el asesinato de Kercher. La Corte de Casación consideró que la absolución estuvo repleta de conclusiones "deficientes, contradictorias e ilógicas".

Se espera que la corte de apelaciones en Florencia vuelva a examinar las pruebas forenses para determinar si Knox y su ex novio ayudaron a matar a Kercher, de 21 años, cuando ambas compartían un apartamento en la ciudad universitaria de Perugia.

Knox, ahora de 26 años de edad y que actualmente estudia en la Universidad de Washington en Seattle, decidió no volver a Italia para el juicio, ni está obligada por ley a hacerlo. La corte de apelaciones que escuchará el nuevo caso podría declararla en desacato al tribunal, pero esto no conlleva a sanciones adicionales.

"Rechazamos la idea de que como Amanda no se presentará, es culpable, que Amanda está utilizando una estrategia. Ella siempre dijo que era amiga de Meredith. Amanda siempre ha respetado al sistema de justicia italiano", dijo el abogado de la joven Luciano Ghirga a los reporteros al comienzo del juicio.

Knox y su ex novio italiano Raffaele Sollecito, ahora de 29 años, fueron declarados culpables y posteriormente absueltos por la muerte de Kercher. Knox cumplió cuatro años de una condena de 26 años antes de irse de Italia, en libertad, tras su absolución en 2011.

Su prolongada batalla legal en Italia la ha convertido en una causa célebre en Estados Unidos y ha puesto el sistema de justicia italiano bajo escrutinio. La ley italiana permite a los fiscales apelar las absoluciones. En Estados Unidos, el principio de la cosa juzgada habría prohibido otra ronda de apelaciones después de su exoneración.

El lunes, el abogado de Knox, Carlo Dalla Vedova, advirtió del riesgo de un "juicio infinito", dado que el delito de homicidio no prescribe. La abogada de Sollecito, Giulia Bongiorno, pidió que la corte acepte sólo "evidencias fiables", tras señalar que la atención de la prensa sobre el caso ha contaminado las declaraciones de los testigos en los juicios anteriores.

La corte en Florencia aceptó sólo tres solicitudes, una señal de que aplicará su propia interpretación a las evidencias y testimonios presentados ya en el proceso ante un tribunal inferior, que halló culpable a Knox, y en la apelación que la exoneró.

El cuerpo degollado de Kercher fue encontrado en noviembre de 2007 en su habitación de la casa que compartía con Knox en Perugia, una ciudad del centro de Italia popular entre estudiantes extranjeros.

Un tercer hombre, Rudy Guede, fue condenado por el asesinato y está cumpliendo una pena de 16 años. Ese tribunal consideró que Guede no actuó solo.