Clinton y Biden: una larga y compleja amistad

Durante el último cuarto de siglo, Hillary Rodham Clinton y Joe Biden han colaborado y competido, han compartido a más de una decena de miembros del personal, han luchado entre sí por una nominación presidencial y trabajado juntos en el gabinete del hombre que los venció a los dos.

Ahora, mientras Biden considera desafiar a Clinton por la nominación presidencial del partido demócrata para 2016, su larga y compleja relación será puesta a prueba una vez más. Ambos son veteranos representantes demócratas -- Biden tiene 72 años y Clinton 67 -- y encaran preguntas similares sobre si representan el futuro o el pasado de su partido.

Ya han sido vinculados con anterioridad a la política presidencial, y no sólo durante la campaña de 2008, cuando ambos perdieron la nominación demócrata ante Barack Obama. A finales de 2011, cuando la reelección de Obama lucía incierta, sus consejeros cabildearon en secreto sobre la posibilidad de reemplazar a Biden en la vicepresidencia con Clinton, quien en ese momento era secretaria de Estado.

Cuatro años después, es la candidatura de Clinton la que está en juego, lo que llevó a que algunos prominentes demócratas se pregunten si Biden podría ser un mejor candidato. Pese a la posibilidad de un enfrentamiento directo en las primarias, asistentes y colegas aseguran que su relación se mantiene relativamente cercana.

"Tienen una amistad genuina", dijo el ex senador, Bob Kerrey, demócrata de Nebraska, y quien tiene décadas conociéndolos a ambos. "Si Biden se convierte en candidato, se pondrían varias cosas entre ellos. Pero no será por falta de respeto o admiración hacia Hillary Clinton".

En junio, Clinton voló a Delaware para el funeral del hijo de Biden, Beau, junto con el ex presidente Bill Clinton, y se sentaron cerca de las primeras filas. Pero al momento de que la congregación se alistaba para terminar el servicio, Clinton se apresuró en salir.

Tomó un vuelo a Connecticut, apenas llegando a tiempo para la boda del ex consejero de seguridad nacional de Biden, Jake Sullivan, cuya decisión de dejar pasar un puesto en la potencial campaña de Biden para ocupar el mayor cargo político en la campaña de Clinton, sirvió como recordatorio de que su rivalidad siempre está a flor de piel.

El hecho de que varios de los principales consejeros de Biden hayan dejado su lugar para trabajar con Clinton u Obama sigue siendo un punto sensible para el vicepresidente, aseguraron varios asistentes, que solicitaron anonimato debido a que no cuentan con autorización de comentar en público. Sullivan, quien trabajó previamente con Clinton en el Departamento de Estado, fue claro desde el comienzo que su lealtad principal era hacia ella.

Mientras se fortalecían los rumores sobre las aspiraciones presidenciales de Biden, Clinton dijo en Nueva Hampshire: "Le tengo el mayor de los reconocimientos y afecto. Todos debemos dejar que el vicepresidente esté con su familia y tome la decisión que crea correcta".

Su alianza data de la administración de Bill Clinton a finales de la década de 1990, cuando Biden utilizó su poder al frente de la Comisión Judicial del Senado para aprobar una legislación en contra del crimen, la violencia con armas de fuego y el abuso doméstico. Años después, cuando Hillary Clinton se preparaba para ingresar al Senado, una de sus primeras escalas fue en la oficina de Biden.

Exasistentes de Biden en el Senado señalan que Clinton no fue una visitante frecuente en los años posteriores; pertenecían a comisiones distintas y se enfocaban en temas diferentes. Pero Biden mantuvo una fotografía en un importante lugar del librero de su oficina: Una imagen de Hillary Clinton soltando una carcajada, mientras Biden le murmulla algo al oído izquierdo y Bill Clinton hace lo mismo en el derecho.

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Josh Lederman está en Twitter como: https://twitter.com/joshledermanAP y Lisa Lerer como: https://twitter.com/llerer